Desata tu prosperidad
El problema no es saber qué eres abundante, sino creerlo, internalizarlo y aplicarlo en la vida. Aquí un punto de partida y una opción.
Llevaba semanas entrenándome. Mi coach me acompañó de manera comprometida. Levantarme temprano, hacer mis rutinas, medir los tiempos. Todo fluía como tenía que fluir. A medida que se acercaba la competencia, algunos de los entrenamientos ser tornaron más técnicos, de…