Todos buscamos algo. El problema es que salimos a buscarlo con una premisa o creencia equivocada como base de la búsqueda. Hora de alterarla.
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La Interminable Búsqueda

La interminable búsqueda

El tiempo pasa. Las cosas cambian. La vida continua, pero algo no cambia. La búsqueda. La del niño, la de adolescente, la del adulto, la de la vida, la de hoy.

¿Qué buscas hoy?

La felicidad. El Dinero. Un trabajo. A Dios. El amor. La verdad. La paz. La serenidad. Unión. Seguridad. Certeza. Clientes. Perdón. Reconocer. Aceptación. Rendirte. Ventas. Claridad. Respuestas. A ti mismo.

Todos buscamos algo. Yo no sé tú, pero desde niño me enseñaron que tenía que buscar algo. Todo lo que acabo de mencionar en el párrafo anterior son algunas de las cosas que me dijeron (ya fuera mi familia, la educación, los medios, la religión, la cultura, mi realidad social, etc.) que tenía que buscar, encontrar, atrapar, sujetar, cuidar y no perder si la encontraba, en algún momento.

¿Qué pasa cuando la búsqueda parte de una premisa errónea?

No estoy diciendo que la búsqueda estaba equivocada, sino la premisa o la creencia en la que basaste la misma. ¿Qué tal si no era la correcta o la indicada? Eso hace que en la búsqueda, mejor dicho el proceso, se pase por alto ciertos detalles, no se toma en cuenta ciertos aspectos, descartas cosas, ignoras oportunidades, lo saboteas, lo abortas o hasta te metes en el medio del proceso.

¿Qué significa eso?

Si aprendí que debo buscar la manera de hacer dinero, pero en el fondo creo que «no valgo o no merezco», la búsqueda nunca terminará y durante el proceso vas a pasar por muchas cosas que no son parte del búsqueda. Piensa, estás buscando algo que no mereces tener. Eso quiere decir que no vas cuidarlo, tener suficiente o buscar maneras de perderlo para afirmar la creencia que ya tienes durante la búsqueda.

Si buscas amor, pero en el fondo crees que «no puedes», «no eres capaz» o «siempre vas a hacer lo mismo o las cosas mal», vas a atraer a tu vida mucha gente que «parecen amor, pero no lo son». Estás tan enfocad@ en buscar amor, que no has sanado o aprendido a ver el amor en su completa dimensión. El creer que no mereces ser amado vas a buscar gente que te lo demuestren y tu vas a seguir creyendo que es cierto en vez de ser amado.

Podría seguir mencionando la manera en que las creencias que tenemos de raíz, de base, son el problema. Creo que con dos ejemplos puedes entender claramente a lo que me refiero. Pero si quiero dejar algo claro: puedes elegir no creer nada de lo que acabas de leer, pero si no puedes negar algo. Lo que sientes por estar buscando (o haber buscado).

¿Qué provoca o produce la búsqueda?

Yo no se tú, pero hay momentos cuando me siento cansado, decepcionado, frustrado, agotado y cuestionándome si realmente vale la pena la inversión de energía que se hace en el proceso. Si, se lo que algunos podrían estar pensando: «Jorge, la respuesta está dentro de ti. Deja de estar buscando». Gracias por la empatía, pero seamos honestos, tu puedes saber la respuesta, no haberla descubierto, pero hay algo que sigue activo: tu mente.

Una cosa es dónde vive la respuesta y otra cosa es el proceso de descubrir la respuesta. No se trata de saber la respuesta, sino de experimentarla, vivirla, aplicarla y vivir de esa manera. Por lo menos yo no he llegado a ese punto. No tengo ese grado de iluminación.

¿Qué busca la mente?

Si lo miramos de manera simple y sin muchos tapujos, la mente busca una sola cosa: certeza. Tener un grado de seguridad de que eso «que aprendió a creer que le brinda certeza» pueda obtenerlo. En pocas palabras, algo externo que aprendió que «no tiene», busca tenerlo. Eso implica que la mente «necesita lo que cree que carece». Eso crea dos problemas: un apego y una creencia de carencia.

Eso desata la búsqueda. Ahí comienza un desgaste de energía, de esfuerzo, de inversión mental, emocional, económica y hasta física en buscar eso que «no tiene». Hace uno o mil intentos de obtener eso. Algunas personas lo intentan una vez y del dolor de no obtenerlo, dejan de buscar. (En realidad dejan de creer o siguen viviendo con la creencia rota). Viven frustrados o heridos toda su vida. («Yo pensé que el amor era para toda la vida», «Yo no perdono a los que me engañan», «El dinero cambia a la gente», etc.)

Otros viven toda la vida buscando sin cambiar la premisa de donde comenzó la búsqueda: esa carencia o apego que aprendieron de niños. Prefieren seguir viviendo con una aparente «inocente negación» que en realidad cubre dolor, cinismo, co dependencia, ira o el «síndrome del impostor» (donde son lo que creen que no son o aparentan ser) para no aceptar su realidad.

Mucha gente comienza a poner la gente, la vida y, lamentablemente, ellos mismos a prueba. Buscan la prueba, la confirmación, el ser convencidos, el necesitar la evidencia para creer o simplemente se convierten en los rebeldes de ellos mismos, de la vida y del momento. ¿En cuál de los tres estás tú ante la búsqueda?

¿Qué sucede entonces?

Hacer lo que sabemos hacer muy bien: luchar. Porque ahora la llamada búsqueda por lo que «no teníamos» se convierte en un «proceso de luchar por mantener o cuidar» lo que tenemos. Nace la lucha. Por sobrevivir, por tener la razón, por lucir bien, por la aprobación, por la aceptación, por evitar el dolor, por mantener el control.

Eso desata lo que yo he denominado «el combate mental». Un combate que todos vivimos. Todo el tiempo. Todos los días. Especialmente, con y dentro de la mente. Y de eso te voy a hablar mañana cuando te presente «Mental Combat». Por ahora, ¿en qué áreas de tu vida estás buscando certeza, pero dentro de tu mente tienes una creencia o premisa equivocada que no te sirve para encontrar lo que buscas?

Que tal si el problema no es lo que buscas, sino la premisa que usas para encontrarlo.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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