Tus efectos secundarios
Vivimos en la época donde queremos hacer todo sólo. Auto-diagnosticarnos, auto recetarnos, auto curarnos, no pedir apoyo, aparentar, defender una imagen, hacerte el fuerte, no sentir, desconectarte, la indiferencia, el aislamiento, el miedo, la inseguridad, etc.
Es más, podemos recitar casi de memoria lo que conviene comer, no comer, hacer, no hacer, decir o no decir. Vas a un lugar a comer, a un gimnasio, a tu lugar de empleo, donde te congregas, con quién te rodeas y dices todo lo que te conviene con respecto a lo que haces o no haces. Lo que dominas o quieres que el mundo sepa o admire y lo que no «porque soy así». «Estoy en eso».
Pues, de la misma forme en que no tomas ciertos medicamentos por sus «efectos secundarios». O no haces ciertas cosas por temor, tal vez es hora de darte cuenta de algo muy significativo: como tu puedes ser tu peor efecto secundario.
Postergando o posponiendo.
Resistir.
Vivir en negación.
Cerrarte al amor y a recibir.
Pedir lo que mereces. Apoyo.
Tu inseguridad.
La indecisión.
El sabotaje.
Manipular.
No declarar.
No comprometerte.
Seguir en automático.
No sigo para que no te lo tomes personal.
El punto ese mirar algo bien simple. Ahora mismo tu manera de pensar ha creado un enjambre de creencias que provocan una serie de emociones y escenarios ficticios en tu mente que te paralizan a seguir haciendo lo mismo. Eso te lleva a repetir los mismos actos (en algunos casos análisis parálisis) o nada. Lo que produce los mismo resultados.
Hora de atender al paciente. Mira lo que se sigue tomando y mira los efectos secundarios que le produce. Ya ha matado tal vez tu bienestar, tu salud, tu cuerpo, tu auto estima, tu auto respeto, tu dignidad, tus ganas, tu motivación, tus ilusiones, tus sueños, creer en el amor. Ni decir si crees en «que eres capaz, eres suficiente, lo mereces y vales».
El daño no vive fuera, sino dentro. En tu mente, tu programación. Ahí vive la droga, la anestesia que te duerme, te automatiza, te normaliza y te lleva a seguir los mismos patrones, rutinas y círculos viciosos. Hora de eliminar los efectos secundarios que te has auto inducido. De lo contrario, tu vida será el resultado de una cadena que sólo tu pudiste (y puedes) romper.
¿Qué vas a hacer al respecto?

