La incomodidad tiene una raíz. La gran noticia es que puedes hacer algo al respecto y descubrir algo liberador. ¿Qué esperas?
Saltear al contenido principal
+52 (55) 1139-2095 contacto@jorgemelendez.com.mx
La Raiz De La Incomodidad

La raiz de la incomodidad

No ha sido una. Ni dos. Ni tres. Son muchas las veces en las que he usado de excusa a la persona con la que he tenido que tener algún tipo de conversación incómoda, para evitarla, posponerla o simplemente hacerme pendejo y colocarla en la bandeja de «en algún momento lo haré». No estoy sólo, ni soy el único con este hábito. Somos muchos los que lo tenemos o lo hemos hecho. Puedo pensar en este justo instante, al menos tres conversaciones que he pospuesto por alguna vaga excusa.

Si vamos a seguir hablando de incomodidad, como lo he estado haciendo durante esta semana, tenemos que reconocer al elefante blanco que está parado justo en el medio del salón. No podemos hablar de este tema sin empezar por nosotros mismos. El problema no está afuera, sino adentro. Hace dos días te hablé de las caras de la incomodidad. Ayer el enfoque fue en sin la incomodidad no hay gloria. Hoy vamos a mirar las formas en que podemos enfrentar, atravesar y crear una nueva relación con la incomodidad.

Empecemos por el sujeto, no el predicado

Durante gran parte de mi vida, uno de los problemas principales que he tenido a la hora de escribir y/o de comunicar, es la manera en que uso la sintaxis. Al haber aprendido inglés como primer idioma (durante los primeros siete años de mi vida), seguido del español (durante el resto de mi niñez y mi vida), suelo confundir el uso adecuado de los tiempos o del orden en el que deben ir las palabras a la hora de formular mis ideas. Ha conllevado mucho esfuerzo y trabajo el aprender a identificar la sintaxis adecuada al momento de hablar. Ya sea en inglés o en español. Y tengo mucho camino por recorrer todavía.

¿Porqué menciono esto? Porque muchas veces hacemos lo mismo en la vida. Es como si estuviéramos al frente de un carruaje, donde el caballo o el burro va adelante y luego lo demás. Nunca se nos ocurriría poner el carro al frente y el burro o el caballo atrás. Simple: el orden natural de las cosas es que el animal marca el paso y jala el peso del carruaje. No al contrario. Pues eso mismo pasa a la hora de comunicar y de actuar en la vida. Todo comienza con nosotros.

No conviertas tu historia en predicciones mentales

Algo que constantemente enfrento cuando estoy dictando un taller, sesiones de coaching y/o consultoría y hasta conmigo mismo, es la manera en que creemos que tenemos el poder de predecir el futuro. Especialmente, cuando tenemos que estar dispuestos a enfrentar la incomodidad y exponernos. Se llama futuro porque es incierto, no tiene garantías, no sabemos lo que va a pasar y, lo más importante, pone a prueba quiénes somos en este momento. No importa si hiciste algo bien mil veces, lo puedes hacer mañana y cagarla. Por el otro lado, pudiste haber hecho algo mal mil veces y mañana hacerlo de manera impecable.

El problema es que muchas veces cargamos el peso del número de veces que hemos hecho algo en la mente y no vemos la oportunidad de cambio que tiene el momento. Particularmente, sí enfrentamos la incomodidad de manera desprendida y con libertad. Sabemos que la posibilidad existe y podemos elevar las probabilidades de éxito con cada intento, pero preferimos perpetuar en nuestra mente la predicción sin ningún tipo de acción, sólo aquellas basadas en nuestra historia.

Hora de ser objetivo y dejar la subjetividad

Si somos realmente objetivos, y no subjetivos, con este tema, sólo existen dos maneras de ver la incomodidad en la vida. La primera, a través del análisis sicológico que vive en nuestra mente. La segunda, tomando acción y enfrentándola en tiempo real. El análisis sicológico sólo sirve para perpetuar el miedo, la comodidad, las justificaciones, las excusas, la mediocridad, hacerte la víctima, el conformismo, la resignación, el no creer en ti, el sentirte insuficiente, el no valorarte o no merecer y vivir encerrado en una burbuja protectora. Creas una coraza que no te permite crecer, expandir o evolucionar.

No digo que no tomes un tiempo o espacio para reflexionar, ponderar o evaluar tus opciones. Claro que toda decisión es diferente e implica enfrentar una serie de riesgos y de consecuencias diferentes. Pero en algún momento vas a tener que tomar en cuenta algo muy importante: por no querer enfrentar el riesgo de tomar la decisión que sigues postergando, comienzan a acumularse las consecuencias por no tomar la decisión y quedarte en el mismo sitio. Esas pueden ser peores.

¿Te haz preguntado esto?

¿Porqué somos capaces de acudir a docenas de entrevistas de trabajo pero no somos capaces de darnos otra oportunidad de amar en la vida? ¿Por el dinero lo hacemos pero por el amor no? O sea, ¿el orgullo de mostrarnos fuertes es mas importante? ¿Yo no necesito el amor es la consigna? No lo creo. Y yo creo que tú en el fondo no te lo crees.

¿Porqué hay gente que se queda en una relación o empleo, sabiendo que no funciona o no es lo que realmente quieren en sus vidas? ¿Eres de los que prefiere quedarse sólo por el miedo de realmente ver lo que mereces y liberarte del dolor de tu historia? Un gran amigo mío decía que «somos expertos en crear fantasías desastrosas en nuestra mente y no querer enfrentar las verdades perturbadoras que viven ocultas detrás de ellas si las llevamos a la acción y las desmitificamos». Cada día me convenzo más que es hora de matar los mitos que viven en nuestra mente.

¿Hasta cuándo?

Aquí sería el momento oportuno para hacerte dos preguntas. ¿Estás listo? ¿Dispuesto? Pero esas preguntas ya te las han hecho (especialmente tú) muchas veces. Demasiado para decir verdad. No voy a repetir lo que el coro te ha dicho. La pregunta que realmente amerita hacerte en este momento es una y sólo una. ¿Qué es lo que realmente quieres en este momento? ¿Qué grita desde el fondo de tu alma, de tu corazón y de tu ser que añoras en este momento?

Yo digo que todos, en el fondo, queremos lo mismo: amar y ser amados. Hacer lo que amamos y ser recompensados por ello. Dar amor y recibir amor por ello. Ser amor y ver amor. Si, sé lo que van a pensar, decir o reaccionar algunos de ustedes al leer estas líneas: «Eso es utopía. Ya no existe. No seas iluso. Toma lo que puedes ahora y preocúpate del resto después, etc.». Así habla el análisis y las reacciones sicológicas. Cuando la razón del pasado que no quiere ver otra cosa para justificar su encierro y protección. Así habla el dolor y el miedo. Yo he estado ahí y en algunas cosas sigo trabajando para salir de ese espacio.

La forma o el método es irrelevante, si comenzamos con el que lleva el carro de tu vida: tú. Podemos pensar en formas de enfrentar la incomodad, en estrategias, sistemas o hasta hábitos para crear una vida nueva. Pero a fin de cuentas, todo empieza en ti. Hasta que no estés dispuesto a ser honesto, adulto, responsable y no seguir comprándote la misma mierda de cuentos sicológicos, vas a pensar en lo que podría pasar y no en lo que puedes hacer. Aquí. Ahora. En este instante. Mañana vamos a ver opciones o formas de manejar la incomodidad, pero hoy trabaja contigo.

Reflexiones de medianoche

Esta noche comienza un espacio muy especial. Vamos a hablar de la incomodidad. Sí, de esa que muchas veces nos perturba, no nos deja dormir, nos lleva a lugares tan alto y/o bajos que podemos sentir miedo, pena, vergüenza o hasta temor de compartirla. Sí, es un espacio que llevo meses diseñando con una gran amiga. Eso sí, para poder escucharlo, requieres descargar la aplicación de «clubhouse».

Por eso es que decidí comenzar un programa semanal titulado «Reflexiones de medianoche: cómo manejarnos cuando no sabemos cómo manejarnos», junto a la coach y amiga Gina Cazar. Es un programa que irá al aire los miércoles a las 11 pm (hora México, Perú, Ecuador y Colombia) a partir de hoy 15 de septiembre. Te esperamos. No faltes.

La incomodidad tiene una raíz. El descubrirla puede ser el acto más liberador de tu vida.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Participa de la conversación dejando un comentario

Volver arriba
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
A %d blogueros les gusta esto: