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El Alquimista Que Vive En Ti…

El alquimista que vive en ti…

¡Qué mucho me falta por aprender de lo que es abundancia! Y no refiero meramente a que abundancia no es meramente dinero, acumular bienes o tener mucho de algo. Sino a que hay unos elementos esenciales importantes que serían de valor que no sólo los aprendamos, sino que sean parte de nuestra auto consciencia y prácticas diarias con respecto a ella.

Este fin de semana tuve el privilegio de facilitar un entrenamiento de abundancia y prosperidad en la ciudad de Las Choapas, en Veracruz. Este entrenamiento de dos días me encanta facilitarlo, ya que me muestra un espejo de mí mismo y desde dónde estoy operando en mi vida. No se trata de saber el contenido, sino de poder conectar con la gente y abrir una posibilidad con este tema. Particularmente, la manera en que 17 principios de Abundancia y Prosperidad, cuando se aprenden de manera interactiva y experiencial, pueden adquirir un poder en tu manera de vivir este aspecto en todas las áreas de tu vida.

Hay cuatro principios, con los que iniciamos el entrenamiento, que son el marco contextual del fin de semana. Estos son: energía, mentalidad, lenguaje y tu capacidad de distinguir (darte cuenta en el momento y no meramente saberlo en tu cabeza) de lo que haces. Y lo primero que hacemos es establecer la manera en que estos cuatro aspectos YA ESTAN PRESENTES en tu vida. El problema es la manera inconsciente, cómoda y/o automática en que los utilizas.

Ya sabemos que todo está hecho de energía. Eso nos incluye a todos los seres humanos. Jamás podemos separarnos de ella ya que provenimos de una fuente que la da vida a todo. Esa energía está en uno de dos estados: reposo o movimiento. Al pasar a través del campo energético que somos (nuestro cuerpo), a través de las interpretaciones que le damos (en la mente), adquiere una polaridad. Ya sea positiva (que atrae) o negativa (que repela).

En el momento en que le damos una interpretación en la mente, usamos el lenguaje como mecanismo de expresión o comunicación. Esa comunicación, y el uso que le damos al lenguaje, tiene un impacto en la manera en que vemos el mundo (y a nosotros mismos). Aquí es cuando podemos hacer uso de nuestra capacidad de elegir. De ver las cosas a través de nuestra habilidad de hacer distinciones (víctima o responsable) o seguir dormidos, en automático y dejar que lo externo (las circunstancias) defina quién somos. El no hacerlo, es un reflejo de carencia, de escasez, de limitación.

Leyendo el nuevo libro de Deepak Chopra (Dharma Digital) este fin, me tropecé con varios fragmentos que muestran claramente estos principios. Chopra los enmarca en el contexto de desarrollar tu nivel de auto consciencia. Esto dice en uno de los capítulos.

«En tu proceso y camino hacia la auto consciencia, hay dos habilidades que requieres desarrollar. Ambas son internas: atención e intención. Atención es en lo que te fijas e intención es lo que decides hacer al respecto. Por ejemplo, notas que tu perro rasca la puerta (atención), lo que hace que decidas llevarlo a dar un paseo (intención). En cada caso, atención es lo primero que sucede. Hasta que no notes u observes algo, no puedes definir la intención de la acción a tomar».

«La belleza de la atención es que mientras más observas, más puedes evolucionar y avanzar en tu proceso. Hemos sido diseñados para estar conscientes. Ahora, presentar atención es una habilidad, y como toda habilidad, requiere ser cultivada. Si pasas tiempo con cualquier persona distraída, dispersa, evasiva, haciendo muchas cosas al mismo tiempo o con déficit de atención e hiperactividad, se vuelve muy aparente la manera en que estas condiciones le quitan a su efectividad (su auto consciencia)», dice Chopra. BOOM.

En un mundo sumamente distraído, y con más y más cosas que luchan por tu atención, es bien fácil estar en todos lados y no estar en ninguno. No estar totalmente presente. Si eres una pila, imagínate cuantas cosas te quitan de la carga que tienes. Tu mente preocupada o ansiosa. Tus emociones. La re-actividad en la que puedes vivir. Estar pendiente a varias cosas a la vez. Hablas con alguien pero no le das toda tu atención. Eso nada más, es un indicador de la manera en que tu energía ya se afecta.

Si le agregas que tu mente está diseñada para protegerte o defenderte, verás que tu energía, si no estás alerta o consciente, va a tender a repeler más que atraer por esa simple razón. Vas desarrollar la tendencia (o hábito) a proyectar tu pasado (tus experiencias vividas) con las personas, el momento o las situaciones que vas a vivir. Eso te lleva a querer seguir operando con la misma mentalidad que ya tienes. Eso limita tu crecimiento, tu expansión y la manera en que te relacionas con la gente. Escasez.

De ahí, vas a expresarte de todo a través de las creencias, las ideas y las razones que sustentas (y defiendes). Te ingenias mil y una maneras que sostengan, defiendan o confirmen lo que crees, piensas o quieres ver. Tu palabra, a través de tus creencias y tus acciones, se tornan un patrón o ciclo repetitivo. Por no ver más allá de los que sabes o crees, pierdes oportunidades. (Mejor es malo conocido que bueno por conocer).

Si has vivido toda tu vida, o gran parte de ella, en este hemisferio, podrás ver que hasta las religiones o las tendencias espirituales te dicen que «busques fuera». Todo sería revelado de acuerdo a las escrituras o lo que dicen que «debes hacer» para ganarte el paraíso. Que curioso que los movimientos que provienen del Oriente, te dicen que «mires dentro» para descubrir la verdad. Como dice Chopra en su libro cuando cita al gran poeta sufí Rumi cuando dijo: «no eres una gota en el océano. Eres todo el océano en una gota», hermoso.

Por vernos separados, buscamos fuera. Por eso muchos piensan que «tener buena auto estima» es adquirir los llamados símbolos sociales. Tener un título, un trabajo que pague bien, una pareja ideal o perfecta, el cuerpo Fit, el coche del año, la casa y los hijos perfectos». Si no tienes eso, a cierta edad y con ciertas condiciones, no has logrado «lo que deberías haber logrado», para ser considerado una persona exitosa. Para nada. Hay gente que está toda su vida persiguiendo eso, o algo similar, para por lo menos sobrevivir o considerarse «abundante». Y muchas veces se siente vacío, carente, insuficiente, no capaz o no merecedor.

Abundancia quiere decir «que abunda». ¿Qué es lo que más abunda en este Universo? Energía. Ya no requieres tener más. Recuerda, la energía es infinita, ilimitada y es un gran todo integrado. No puede ser ni creada, ni destruida, sólo puede cambiar de forma. Tu posees la capacidad de la alquimia para hacerlo. Estando consciente de cómo usas tu energía. Observando la manera en que le das o quitas poder al polarizarla de una manera. Y, finalmente, a través de tu mente (con tus creencias y pensamientos), la das forma con tu lenguaje y acciones.

Por algo dicen que todo ser humano no tiene lo que quiere, sino lo que merece. Si no se hace consciente, si no hace algo con su mentalidad y su lenguaje, será víctima de perderse de lo que es suyo por derecho divino. El tesoro de la abundancia y manifestarlo materialmente en su prosperidad. Tu eliges si prefieres seguir cómodo o empiezas a iluminarte. Hazlo sabiamente.

¿Qué vas a hacer al respecto?

Tú ya posees los 4 elementos esenciales para manifestar lo que sueñas en realidad. Hora de usarlos.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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