Tu herramienta más importante para el 2024
(A petición de varias personas que reciben mi blog privado, Domingos de Descubrimiento, reproduzco el mismo).
Esta semana he estado pensando mucho en “herramientas”.
Este es el segundo de tres Domingos de Descubrimiento (la semana siguiente será el último) dedicado a temas que sirvan para cerrar el año y comenzar el siguiente de la mejor manera. (La semana pasada fue de lecciones). Toda esta semana pasada mis blogs fueron enfocados en brindar alternativas para mirar, evaluar y completar el 2023 de manera diferente. En particular, el que publiqué el pasado viernes (https://jorgemelendez.com.mx/evalua-el-2023-de-manera-innovadora/).
Hay una pregunta que hago en el blog que puede agregarte mucho valor al momento de cerrar y evaluar tu 2023 y comenzar a mirar lo que puede ser el 2024. La pregunta es: ¿qué libros leíste, cursos tomaste, audios escuchaste, videos viste o medios de aprendizaje utilizaste para ser congruente con tu intención (propósito para el 2023) y el desarrollo de tus habilidades?
El objetivo de la pregunta no era meramente hacer una lista de lo que hayas hecho al respecto (aunque tiene valor escribirla y ser específico o reconocer lo mucho (o poco) que hayas hecho al respecto), sino que revela el tema central de este blog. ¿Cómo eliges y qué haces con el contenido y la información que le metes a tu cerebro?
Eso al final del día son las herramientas que estás buscando para nutrir tu mente, tus conocimientos, tus emociones, tu espiritualidad, tus finanzas, etc., o tu manera de sentirte que estás en el camino que quieres o haciendo las cosas de la manera en que quieres.
¿Qué tal si la mejor herramienta para lograr lo que quieres eres tú?
¿Cómo estás adecuando, actualizando, mejorando, entrenando y usando esa herramienta?
Tener el conocimiento no es lo mismo qué tener claro la manera en que usas el conocimiento que tienes.
Acumular conocimiento no te hace más inteligente, sino la manera en que filtras el conocimiento que adquieres y lo usas.
Filtrar el conocimiento es un proceso arbitrario, selectivo y personal, pero si no revisas la manera en que lo eliges, puede terminar reciclando el mismo contenido que te mantiene cómodo y no te reta.
Empezar algo nuevo, especialmente de todo lo que ves, oyes o escuchas, puede ser una tendencia o patrón; el reto es continuar, ser consistente y aplicarlo en los momentos en que quieres abandonarlo y quedarte con “las maneras o formas que ya conoces”. Vivimos en una época en la que es bien fácil y tentador ser promiscuo de consumir información y no aplicarla.
¿Quién reta tu manera de filtrar las herramientas que buscas y te brinda retroalimentación sobre la forma en que las usas (o no usas de manera adecuada o eficiente)?
La única forma de saber si una herramienta está siendo realmente efectiva es la manera en que la incorporas a tu lenguaje (forma de pensar, tus creencias, tu forma de comunicar, tus acciones, tus comportamientos y tus resultados). Por algo dicen que “el lenguaje es la casa de tu realidad”.
¿Cómo te expresas de las herramientas que tienes? Hablas de ellas más como algo que hiciste una vez o como algo que haces y aplicas ahora en este momento.
Tener la razón no es más importante que tener tu poder. Si no comienzas a hacer distinciones que puedas aprender a recobrar tu poder, vivirás con la razón hasta que te mueras, pero no tendrás lo que más quieres: los resultados que mereces.
¿Qué personas son parte del círculo que respetan, admiran, retan y empoderan la herramienta que eres como ser humano y tu haces lo propio con ellos?
¿Cómo preservas el estado, la condición y la efectividad de esta herramienta que eres, para que no caiga en un estado de abandono, resignación, conformismo, victimización, inercia o no se oxide por quedarse con un programa mental desfasado y no actual?
Estoy seguro que muchos de ustedes que se dieron el tiempo de leer este blog hasta este punto pensaban que te daría una lista de herramientas externas y no una donde la herramienta eres tú y la manera en que te aplicas como una.
Una vez Madonna dijo: “todos utilizamos a la gente de alguna manera”. Lo que causó una gran controversia en ese momento. Yo creo que ella no lo decía literalmente, pero sí simbólicamente. Tal vez la pregunta no es “si usamos la gente o no, sino para qué fin y de qué forma”.
Si no comienzas a verte como una herramienta, seguirás pensando dos cosas: que las herramientas tienen que llegar de fuera y no de adentro. Segundo, seguirás pensando que hasta que no llegue la solución, y no descubres tu propia respuesta, no podrás lograr lo que quieres.
Tú eres la herramienta.
Tú eres el canal.
Tú eres el vehículo.
Tú eres el medio.
La oportunidad radica en cómo ves la herramienta y cómo la cuidas, mejoras, la entrenas, la desarrollas y la usas.
Eso depende de ti.
¿Qué vas a hacer al respecto?

