Los mercenarios de tu productividad
No ha sido fácil aprender a vivir con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad). Algo que sospechaba que tenía desde hace muchas décadas, me lo confirmaron médicamente hace poco mas de dos años (casi por cumplir 60 años). La confirmación no fue difícil, sino saber la manera en que había «sobre compensado» para vivir diariamente fue lo que tuve realmente que «aprender a digerir y observar».
Este espacio no es para hablarte de mi condición, sino de dos cosas que son muy importantes aprender a ser consciente y apreciar. Primero, tu atención/enfoque. Y, segundo, la manera en que usas tu energía. Ayer venía camino a casa, cuando mi esposa me preguntó: ¿ha habido algún momento en tu vida cuando hayas tenido que estar más enfocado, dispuesto, disponible y con más energía que este momento de tu vida?
Sin pensarlo mucho le dije: «claro, ha habido varios. Hubo un momento de mi vida cuando trabajaba 40 fines de semana del año, más era parte de un programa de Televisión, escribía cuatro columnas a la semana, más ser padre y esposo (cuya pareja tenía dos hijos de su relación anterior). No sé cómo lo hice y lo hacía. Era una locura».
«Hoy elijo estar mucho más pendiente de la manera en que uso mi energía y a lo que le doy mi enfoque o atención. Podría hacer mucho más, pero el objetivo no es hacer mucho o más, sino ser eficiente con menos. Y en eso me falta mucho por aprender todavía».
Veo y hablo a diario con mucha gente, por la naturaleza de mi profesión. Ya sea como coach personal o ejecutivo, o facilitando entrenamientos de potencial humano, escucho mucho sobre estos dos temas. La manera en que la gente vive luchando entre mantener su atención plena o enfoque y cómo usa su energía eficientemente.
Es bien fácil decir, «pierdo mucho tiempo en las redes o en mi celular». Eso es sólo mirar lo superficial o ver el efecto. Algo similar a «quiero perder peso pero me dejo llevar mucho por las tentaciones que tengo cerca o a la mano (comer pan, dulce o comida chatarra)».
Si algo aprendí sobre mi condición, es que las personas que «sufren de TDAH, tienden a hacer muchas cosas para compensar o sobre compensar la manera en que desvían su atención y desperdician energía haciéndolo». Ni decir la cantidad de cosas que hice, para no olvidar, enfocarme, prestar atención y/o no perder el hilo o coordinación de acciones y es desgastante. Te puede dejar exhausto. Te invito a hacerte cuatro simples preguntas que pueden decir mucho sobre ti y tu calidad de vida.
¿De qué maneras pierdes o desvías tu atención/enfoque diariamente?
¿Qué impacto tiene en tu calidad de vida?
¿Cómo desperdicias o no le sacas el máximo provecho a tu energía diariamente?
¿Cuáles son los precios que pagas o te qué te pierdes (o privas) por no hacer uso consciente de tu energía?
Si algo he aprendido en los últimos cinco años (desde la pandemia cuando empecé a poner en práctica algunos hábitos antes de ser diagnosticado con TDAH), es lo siguiente:
- Si no creas un hábito de sueño (dormirte a una hora y descansar al menos 7/8 horas) seguirás igual.
- Tener un ritual de por lo menos una hora antes de acostarte, desconectarte de la data esfera.
- No dormir con el celular (o dispositivo) en tu cuarto.
- Llevar algún tipo de diario de gratitud o de escribir.
- Decir NO con frecuencia. Poner límites, aunque caigas gordo o se molesten contigo.
- Delegar, no tienes que hacerlo todo o se tiene que hacer a tu manera. Dejar que otros hagan es saber preservar energía y desarrollar liderazgo.
- Decir que si implica muchas cosas: enfoque, atención, energía y disponibilidad, no sólo agradar, caer bien, buscar aceptación o atención. Observa a lo que le dices que SI.
- Tener una agenda y poner por escrito lo que serían tus actividades crea organiza, dirección y pro actividad.
- Definir o identificar tus horas de mayor atención del día y sacar el mejor provecho de ellas.
- Alimentación y ejercicio juegan un papel importante en tu claridad mental y nivel de energía físico.
- Tener espacios para caminar en la naturaleza, estar «desconectado» y en conexión con el mundo es vital.
Hoy es bien fácil obtener un diagnóstico (como lo obtuve yo) y hasta estar medicado por ello (también). Eso no será la solución. Recuerdo cuando le dije a mi terapeuta, «voy a embarcarme en el proceso de medicarme y conocer más sobre esta condición. Pero no voy a esperar que una pastilla meramente haga algo por mí, si no hago algo yo al respecto. De lo contrario voy a ser víctima de la condición y usarlo de justificación para no alcanzar una mejor versión de quien puedo ser. A pesar de la condición». Tengo mucho trabajo por hacer.
¿Qué vas a hacer al respecto?

