Lo que vive al otro lado de tus apegos
El reto es muy grande. La decisión es simple. No quiere decir que será fácil. Era obvio, no estaba a gusto trabajando con ciertos clientes a los que le proveía mis servicios para facilitar talleres. Mientras más buscaba complacerlos, más estos pensaban que yo tenía que decir que sí a todos sus pedidos o exigencias. Cuando no era así.
Aquí voy a ser totalmente transparente. Luego de estar tres años sin trabajar de manera constante o haciendo lo que disfruto mucho hacer, estar parado en una tarima facilitando talleres, había terreno que volver a recobrar en términos de volver a estabilizarme económicamente y volver a definir mi ritmo de trabajo y los clientes con los que realmente deseaba trabajar.
Durante el 2021 y parte del 2022 tomé la decisión consciente y responsable de redefinir mis honorarios «tomando en consideración la pandemia y los efectos que estaba teniendo en la gente que coordina e invierte en este tipo de producto y servicio». Fue un tiempo de observarme, observar a otros y ver cómo el mercado de este tipo de rubro «volvería a re-componerse».
Ya para finales del 22 y principios del 2023 algo era claro. La mentalidad con la que todos (me incluyo e incluyo a proveedores, clientes y empresarios) teníamos que comenzar a dar el siguiente paso. Este paso requiere mucho valor y valentía, riesgo, decisión, dirección y claridad. Plantar el valor de lo que ofreces y no meramente dejar que las circunstancias y factores externos definan ese valor.
No sé a ti, quien me lees, por lo menos para mi, uno de los principios de abundancia y prosperidad que más me cuesta aplicar en mi vida, y mejores resultados me produce cuando lo hago, es el paso que la vida me pedía a mí (y a muchos) tomar. Desprenderme. Desa-pegarme. Soltar apegos. En todos los aspectos. Especialmente, cuando crees que «más necesitas o no sabes qué vas a hacer sin eso».
Luego de tomar la decisión de reducir mis honorarios y servicios, comencé a notar la manera en que muchas personas que contrataban mis servicios, empezaban a tomar eso como: «esto es lo que valen los servicios de Jorge Meléndez de ahora en adelante y eso no requiere mucho más de mi parte, sino exigir más porque ahora pago menos». Eso es un pensamiento escaso, el cual no es desde donde opero en mi vida. Si otros lo hacen, es a su propio riesgo.
Aquí es donde se abre la oportunidad para practicar el desapego. Para ello, requieres tener claro que va a conllevar riesgo en varios sentidos: el económico, el laboral, las relaciones profesionales y personales que tienes, el mensaje que envías al mundo con hacer este alto, enfrentar la comodidad que te has generado tanto a ti (como a muchos de tus clientes) y el apego que todo esto genera.
¿Que vive al otro lado de un apego? Libertad. Para llegar a ella, tienes que estar dispuesto a enfrentar el miedo, atravesar, especialmente la creencia de que «voy a perder clientes», «¿ahora qué hago con ese ingreso que no tendré»?, etc.
Ahí es donde elijo pararme. En el lugar donde estaba antes de empezar la pandemia. «Yo valgo, mis servicios valen y el Universo proveerá oportunidades que van a estar alineadas con mi valor. Hoy lo suelto, lo dejo ir y sigo caminando». Eso lo he hecho en otros aspectos de mi vida, como empleos, relaciones, amistades, situaciones, maneras de alimentarme y mucho más. Duele en ocasiones, pero al final del día liberas y conoces quien eres en realidad y no lo que eres por tus apegos.
Claro que asusta al principio, pero si te afirmas en tu valor, en todos los sentidos de la palabra, el Universo responde. El punto no es si Dios o el Universo te escucha, sino lo que tú le dices al Universo lo que vales y tienes la paciencia, la valentía y la creencia de que recibirás la respuesta. Porque lo mereces. Si no sostienes quien eres, lo que mereces y lo que crees de ti antes tus apegos, seguirás creyendo, pensando y haciendo lo mismo, esperar que el mundo te lo diga. Eso no es merecer, eso es querer convencer o esperar que otros hagan lo que tú no estás dispuesto a hacer. Tu vales más que eso.
¿Qué vas a hacer al respecto?

