La crisis que está limitando tu crecimiento
Escuchaba anoche un «Insta Live» de una de las grandes figuras que impacta a mucha gente en el mundo de las ventas directas o las redes de mercadeo. Decía algo que no me sorprende para nada. Es algo que siempre ha sido parte del dilema de los seres humanos por toda la vida. Ahora, de la manera en que lo presenta y el enfoque que le da al tema, dice mucho de lo que sucede en ese rubro (y en muchos aspectos en la sociedad ahora mismo).
El tema de las relaciones. Específicamente, la calidad de las conversaciones que está teniendo la gente en cualquier aspecto de la vida. Ya sea personal, profesional o para abordar temas que pueden ser incómodos. ¿Por qué? Requieran exponer lo que piensas, lo que sientes o simplemente abrir una puerta de intimidad, conexión o cercanía con la gente en tu vida.
Ahora mismo puedo ver la importancia de este tema, desde un plano personal (y me refiero a mí mismo), así como personas a las que sirvo. Ya sea en coaching, en entrenamientos, en consultorías o en Mentoring. Si algo tenemos los seres humanos, es que somos seres sociales (gregarios) y lo que todos tenemos en común es que estamos en relación con las personas todo el tiempo.
Estoy dándole coaching a varias personas y todas tienen algo en común. Las relaciones.
Un ejecutivo de una empresa multinacional que dirige un equipo de mas de 20 personas y uno de los objetivos principales del proceso es sus relaciones. El punto focal: crear un entorno enfocado en la manera en que se relacionan (empezando con este líder) y cómo puede elevar la manera en que se comunican, colaboran, empatizan y cooperan entre ellos.
Un profesional independiente que ahora mismo lucha entre completar su carrera, expandir su patrimonio (heredó para no tener que preocuparse por el resto de su vida) y rehacer su círculo social. luego de pasar por una serie de crisis pre y/o post pandemia, ahora comienza a darse cuenta que el acto de vulnerabilidad más grande no es con la gente, sino consigo mismo y soltar sus creencias con respecto a valorarse y merecer.
Un grupo de personas (que fueron parte de un entrenamiento este fin de semana pasado) que quiere elevar la calidad de su vida, descubre que la respuesta no es más estrategia o maneras de protegerse. Todo lo contrario, sino la manera en que se ven a sí mismos y cómo se relacionan con el mundo.
¿Qué tienen en común los tres? Sus relaciones y la manera en que se relacionan. Eso va a conllevar exponerse, mostrarse, ser genuinos y auténticos. Romper y atravesar con aspectos como «el qué dirán, cómo se verán, equivocarse, ser rechazados, enfrentar conflictos o diferencias y, saber que resiliencia no es un concepto mental, sino algo que se forja en el fuego».
No es ningún secreto que vivimos en un mundo amenazante. Tampoco él que todos hemos sido heridos de alguna manera en algún momento. Razones de sobra tenemos para vivir protegidos, a la defensiva y no querer mostrar quién eres. Pero el problema es que eso atenta directamente contra lo que quieres y lo que conlleva.
Las relaciones humanas no pueden ser sanadas o elevadas si no es por un medio humano. Una aplicación, embudo de venta o convencer a la gente «lo que muestras o haces» nunca va a reemplazar lo que es la interacción con la gente en tu vida. El nivel que sea: familia, pareja, hijos, amigos, socios, clientes, empleados, colegas o lo que sea.
Esta persona a la que escuchaba en su «en vivo» decía que «es la peor crisis que he visto en la industria en los 36 años que llevo asociada a ella. La gente no está teniendo las conversaciones que son parte integral de presentar o expandir su negocio». Yo podría decir que la gente en su vida en general no está teniendo las conversaciones que son parte vital de tener la calidad de vida que quiere y merece.
Sobrevivir es fácil. Anthony Robbins una vez dijo en su entrenamiento de «Unleash The Power Within» (Libera tu poder interior): «la gente se acostumbra a sobrevivir con una o dos de tres factores importantes de su vida. La familia, el trabajo y pareja suelen ser los tres pilares de la gente. Pero con el paso del tiempo, se acostumbran a estar con una o dos, casi nunca tienen las tres en óptimas condiciones. Por eso viven una vida confinada, limitada y sin mucha expansión». A lo que se refiere es a la manera en que te relacionas con la gente en tu vida.
Hoy quiero dejarte con varias preguntas para que puedas mirar honestamente lo que sucede en ese aspecto de tus relaciones interpersonales en tu vida. (Te invito encarecidamente que saques papel y pluma y escribas las respuestas de las preguntas a continuación, no lo hagas mentalmente).
¿Qué papel juegan las relaciones interpersonales en tu vida?
¿Cuál ha sido el propósito de tenerlas?
¿Qué patrones (buenos o malos) suelen repetirse en ellas?
¿Cuáles han sido las cosas más dolorosas, difíciles o vergonzosas que has tenido que enfrentar?
¿Cuáles todavía no superas o sueltas?
¿Qué papel juega el perdón en tu vida?
¿De qué manera estas experiencias marcan la manera en que te relacionas con la gente?
¿Qué personas (o tipos de personas) te cuesta enfrentar, manejar o relacionarte hoy?
¿Qué tipo de situaciones evitas, evades o te cuesta solucionar?
¿Cómo describirías te manera de comunicar o relacionarte?
¿Qué te dice la gente cerca de ti sobre la pregunta anterior?
¿Cómo aceptas la retroalimentación sobre tu manera de relacionarte?
¿Qué habilidades (escucha, humildad, empatía, responsabilidad, comunicación efectiva, etc.) podría ser útil que desarrolles para elevar la calidad de tu relaciones?
Mañana vamos a trabajar con una simple solución que puede elevar la calidad de tus relaciones y alterar el curso de tu vida. Hoy, quédate con las respuestas y reflexiona a ver qué comienzas a descubrir dentro de ti sobre este punto.
¿Qué vas a hacer al respecto?

