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El Genio De La Botella Y La Lucha Con Sus Deseos

El genio de la botella y la lucha con sus deseos

No hay nada como el mundo físico. No miente. Lo ves o no lo ves. Ahora, si quieres creerlo, dudarlo, negarlo, cuestionarlo o ignorarlo es cosa tuya. Pero lo que se está manifestando en tu vida, a través del mundo físico, es información. Muy valiosa por cierto.

¿Qué haces con ella? ¿Como eliges usarla, aplicarla, practicarla e incorporarla a tu vida? Ahí puede estar oculta no sólo una gran revelación, sino un descubrimiento que altere el curso de tu vida.

Este pasado fin de semana tuve la dicha de facilitar un entrenamiento de Maestría (Masters en inglés) que toca este punto específicamente. Todos queremos resultados de alguna manera. El problema es que queremos que esta llegue dé una manera. Sin tomar en cuenta la otra. La más importante.

¿Qué quiero decir con mundo físico? Simple: el resultado. Llámale dinero, un trabajo, un negocio, una pareja, salud, bienestar, alimentarte sanamente, descanso adecuado o sueño reparador, o cualquiera de las muchas cosas que tú quieres que se manifiesten de alguna forma en tu vida. Eso puede ser física, mental, emocional, energética, espiritual, económica, sexual o la que sea. Puedes recolectar algún tipo de evidencia, ya que lo puedes confirmar en el mundo físico.

Esa manifestación se ve en algún tipo de recipiente. Llámalo contenido. Si es emocional, lo sientes en tu cuerpo. Si es mental, lo notas en la claridad, enfoque o manera en que ejecutas tu campo de acción. Al llevarlo al mundo del cuerpo, lo notas ya sea en un desarrollo físico, fortalecimiento o firmeza. En lo económico lo verás en el tamaño o aumento en tus ingresos, cuenta de banco o poder adquisitivo. Lo mismo en cualquier otra área. Requiere poder entrar en algún tipo de contenedor. Si el contenedor donde lo quieres verter no está listo, capacitado, receptivo o adecuado para eso que deseas meterle, no cabrá.

¿Dónde se origina esa versión física que hoy no tienes o no cabe en el recipiente en el que deseas meterlo? En el mundo invisible. Todo aquello que no se ve. En un vacío. Vamos a ponerle el nombre de «la nada». Para que puedas ver que si tienes un espacio completamente vacío, con nada dentro, es mucho más probable que puedas meter eso que hoy no cabe en él.

A ese recipiente vamos a ponerle el nombre de «contexto», para darle sentido o forma. Si hoy tu tienes una botella de agua pequeña, con un hueco chico de entrada, no vas a poder meterle una piedra. No cabe el «contenido» (piedra), en el recipiente (botella, «contexto»).

¿Qué pasa si tu eres el recipiente (botella) por el cual filtras, a través de tus creencias (lo no visible), todo lo que quieres meter en ella? Si quieres dinero, pero tus creencias con respecto a ello no es congruente con lo que quieres, nunca va a aparecer en tu botella eso que anhelas. Aquí la gente comienza a forzar más en lo que se puede ver….y no mira lo que NO se puede ver…el portador del recipiente y quien filtra todo lo que entra en él.

Ahí todo se enfoca en lo material. En él HACER. Hacer más y más cosas materiales: trabajar más, esforzarte más o dejar de hacerlo. Por estar cansado, frustrado, sentirte impotente, incrédulo, desconfiado o desesperado te vas por otro camino. Buscas en lo material, lo que se origina en lo invisible.

Trabajar lo invisible es trabajar con tus pensamientos, tus creencias. De ahí es que viene todo. La manera en que ves, sientes, reaccionas, te comportas y accionas (o no) en el mundo. Lo que hoy son tus resultados (o ausencia de ellos) es producto de lo que NO quieres ver o trabajar de lo que no se ve. Lo que vive en ti.

Tu mente está llena de cosas: pensamientos, creencias. Eso quiere decir que tu recipiente ya tiene una orden en su programación (de lo que quiere, como lo quiere o como debe manifestarse). Tú «algo» (contenido en tu mente) no permite que se manifieste (en tu vida) «otra cosa». Y tú dices, «no, yo quiero dinero» (un algo que no tienes), pero tus creencias (ese algo viejo que se queda en el contenedor) y por eso se manifiesta «nada o poco dinero».

¿Qué hago? Es la reacción automática. No, la pregunta sería: ¿qué desecho o vacío? El contenido que sigue activo en tu mente. Mientras tu mente tenga algo que no coincide con lo que quieres, manifestará eso que ya lleva dentro. El mundo físico no miente. Lo que vive en tu mundo invisible (tu mente) dicta lo que se manifiesta en el mundo visible (material o físico). Hasta que no estés dispuesto a vaciar lo que vive en tu contexto, seguirás manifestando el mismo contenido.

Es como si te dieran una lámpara mágica. Dentro está el genio al que le puedes pedir tres deseos. Crees que los deseos van a cambiar tu vida, pero nunca te detienes a pensar que el problema es que no desechas la creencia de que «crees que ese deseo cambiará tu vida». Pero no tu manera de pensar. Tal vez el único deseo que quieres lo puedes crear si trabajas en ello.

¿Qué vas a hacer al respecto?

Hay un deseo que puedes manifestar sin tener que esperar por el genio en la botella.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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