fbpx
Saltear al contenido principal
+52 (55) 1139-2095 contacto@jorgemelendez.com.mx
Los Amores Innecesarios Nuestros De Cada Día

Los amores innecesarios nuestros de cada día

(Hoy mi bloguera invitada es periodista, autora, empresaria y una pensadora crítica que admiro, respeto y quiero mucho).

Entre el 2020 y el 2021 escribí y se publicó una novela que titulé “Amores Innecesarios”. Esta columna, sin embargo, no trata del libro, sino del título y las experiencias que me ha aportado incluso antes que la novela.

Las personas que fueron sabiendo del proyecto a cuentagotas (mis compañeres de trabajo, la casa editora, personas que consulté, etc.) universalmente tuvieron la misma reacción ante el título: “Que interesante. Nunca había pensado en esas dos palabras juntas”, o alguna variante de ese mismo comentario. El universo del internet nos confirmó que por allá afuera tampoco era una “idea”. No encontramos siquiera el “hashtag” cuando lo escribimos por primera vez. El dominio estaba libre y disponible, y nadie en el mundo se estaba peleando por ponerle a nada el nombre de “Amores Innecesarios».

Ni yo misma, antes de escribir el libro, había tejido juntas esas dos palabras porque los seres humanos partimos de la premisa de que el amor, todos los amores, son necesarios, y mientras más, mejor. Como les encanta decir a mis amistades de Brasil : “Mais amor”. Y sin embargo, poco o nada crece de la aceptación de la sabiduría tradicional si no se aplica el pensamiento crítico en algún punto del proceso cuando palpamos que los resultados no son los que buscamos. Si no disrumpimos, si no re asignamos significados a las palabras que nos marcan como un tatuaje de nacimiento, no podemos construir otras posibilidades. Tal es el poder de la palabra.

Nuestra tendencia, muy particularmente la que emana del arquetipo de la maternidad en el contexto hispano, le asigna un elemento de sacrificio, dolor, y hasta estoicismo ante la adversidad a ese amor tan primario. La madre siempre es abnegada, sacrificada y “siempre, siempre es, ante todo, madre”. La madre pone su felicidad por debajo de las necesidades de quienes dependen de ella. La madre perdona una y otra vez, y “deja de ser de ella para ser de sus hijos”, decimos con orgullo, como si esa frase no encerrara las más deleznable de las opresiones hacia la mujer. No exagero al decir que en caso de un inminente accidente aéreo, la instrucción universal de ponerse primero el oxígeno antes de ayudar a los demás, no aplica a las hispanas y latinoamericanas. Nos sumergimos en una definición tan de cartón, tan unidimensional del amor maternal, que en la realidad, es tan complejo y contradictorio como todas las emociones humanas. Como la profundidad de los océanos.

Las generaciones subsiguientes a mi Generación X están en el proceso de redefinir todo este drama del “amor sacrificado” mirándolo por un catalejo de resistencia para ver si hay otra forma de amar sin que ese amor implique desamor propio. No se quieren casar, no quieren parir (bien por ellas y por el planeta), y menos quieren las tediosas responsabilidades tradicionales de “hipoteca, trabajo, BBQ en el patio los fines de semana, carro nuevo cada vez que se pueda y un viaje a Disney al año”. Es una vida en un cajón que no comprenden, y a decir verdad yo, que no soy de esas generaciones, tampoco. Esa vida es como pintar por números, en vez de hacerlo libremente en un canvas.

Desafortunadamente para estas nuevas generaciones, esas aspiraciones de redefinir la manera de amar en todos los contextos descansan sobre una base social que otros, hace mucho, afincaron en los cimientos de la sociedad global que compartimos. Mucho de ese contrato social que quieren (queremos) cambiar, no se logrará sino con mucho trabajo (sí, de ese árduo, de largas horas, de quemarse las pestañas), alianzas sabias, y por supuesto, mucho amor porque en medio de la guerra solo se suman muertos, no ideales.

En ese proceso de búsqueda, reconozcamos que sí, existen muchos amores innecesarios, que posiblemente un experto de la salud mental no llamaría amores sino problemas emocionales. Porque son amores innecesarios todos los que no son amores felices y libres en su existencia, amores correspondidos, amores saludables, amores comprometidos, amores equitativos, y amor a sí misma, porque que de la plantita de cada cual, si le echamos abono y cariño, salen todos los demás amores muy necesarios sin los que no es posible vivir.

El libro “Amores Innecesarios” estará disponible en libros787.com a partir del 12 de enero del 2022. Puedes seguir su blog en www.adatorrestoro.com.

Hoy Ada Torres Toro es nuestra bloguera invitada y nos habla de los «Amores Innecesarios».

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Participa de la conversación dejando un comentario

Volver arriba
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
A %d blogueros les gusta esto: