Las defensas que te corrompen
¿Cuál es una de las mejores habilidades que poseemos todos los seres humanos? Parece increíble, pero es la de defendernos, protegernos. En algunos casos, a cualquier costo.
Una cosa es proteger la vida y nuestro bienestar. Otra cosa es cuando el defenderte lo conviertes en un acto mayormente inconsciente (y consciente en otros) que termina matando tu auto estima, tus sueños, tus aspiraciones y, lo más importante, tu capacidad de crecer.
Si estuvieras en la selva y te toparas con un león, un gorila o un tigre, claro que requieres protegerte, defenderte y hacer lo que fuera por cuidar tu vida. Estar a salvo. Lo mismo si estuvieras en un desastre natural o una situación de peligro, buscas la manera de preservar la vida o la de aquellos más vulnerables. Estos actos son los que haces cuando estás enfrentando PELIGRO. Sientes miedo, pero el peligro es real e inminente. Por eso haces algo al respecto, ya que tu vida realmente está en peligro.
¿Qué pasa cuando tus actos de defensa o protección son parte de un piloto automático que sólo busca quedarse en lo cómodo, predecible y lo que conoce? Cuando conviertes el MIEDO en peligro y crees que tu vida esta en juego cuando no lo está?
Eso sucede cuando haces cualquiera de estos actos:
- Dar excusas, justificaciones, cuentos, pretextos
- Estás a la defensiva todo el tiempo
- Quieres tener la razón o la última palabra en todo
- Vives detrás de tu imagen o una máscara
- Quieres tener el control de todo
- Evitas conflicto
- No tocas temas sensibles, profundos o íntimos
- Manipulas, chantajeas, intimidas
- Te haces el tonto o el pendejo
- Atacas, juzgas, comparas
- Minimizas
- Dramatizas
- Tu arrogancia, soberbia, orgullo o prepotencia
- Tu inseguridad
- La indiferencia
- Te victimizas
- Ocultas tus verdaderas intenciones
- Tu selectividad
- El perfeccionismo
- Tus prejuicios
- Vives desde el miedo
- Dejas que el miedo elija por ti y no tu visión
- Etc.
Digo etcétera porque la lista es larga y tiene muchas maneras de encubrirse. Por eso le puse de título al blog «la defensa corrupta» por que por un lado, aparentemente, «te protege», pero por el otro «te corrompe».
Aquí algunas cosas que se corrompen en ti:
Corrompes tu capacidad de pensar de manera crítica u objetiva.
Corrompe tu capacidad de hacer distinciones poderosas que te puedan permitir crecer.
Corrompes con tu capacidad de ser objetivo.
Corrompes con tu capacidad de liberarte de tu pasado.
Corrompes con tu capacidad de ser libre.
Corrompes con tu capacidad de soltar desapegos.
Corrompes con tu capacidad de perdonar.
Corrompes con tu capacidad de ser empático.
Corrompes con tu capacidad de sentirte conectado con todo.
Corrompes con tu capacidad de verte más grande de lo que eres.
Corrompes con tu capacidad de ser más grande que tu EGO.
Corrompes tu capacidad de ser íntegro y vivir en integridad.
Corrompes tu capacidad de mirar adentro y sólo miras afuera.
Corrompes con tu capacidad de vivir tu espiritualidad y no quedarte en tu humanidad.
Corrompes con tu capacidad de ver las cosas de maneras diferentes.
Corrompes tu capacidad de salir de la negación y vivir en la aceptación.
Corrompes con tu capacidad de hacerte responsable por tu vida.
Corrompes con tu capacidad de crecer y no quedarte en el mismo sitio.
¿Hasta cuándo vas a seguir corrompiéndote? Cada día que pasa, que manera en que usas para seguir defendiéndote y no te liberas, la corrupción sigue. Te haces de la vista larga y dejas que realmente hacer el trabajo con la única persona que puedes controlar y hacer algo al respecto: tú.
¿Qué vas a hacer al respecto?

