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Tus Provocadores De Voltaje

Tus provocadores de voltaje

Nada como sufrir un par de reveses para ver cómo realmente anda tu GPS emocional y mental. Nada como tener que enfrentar una serie de sucesos inesperados para ver si realmente tienes un Plan B o un plan de víctima o mártir para quejarte porqué las cosas no salen como tu quieres. Aquí es donde puedes ver si realmente tu relación con la palabra expectativas es saludable o dañina. Eso viví esta semana.

Cansancio. Frustración. Dolor. Enojo. Incertidumbre. Miedo.

Duda. Temor. Alegría. Apegos. Altibajos. Todas estas emociones o estados mentales tienen algo en común. Pueden ser lo que antecede, o con lo que cierra o se despide, una expectativa. O te hace sentir algo de anticipo o de deja sintiendo algo a la salida.

Expectativa es una palabra que tiene mucho voltaje. El problema es que no sabemos como usar (o amasar) la energía que le ponemos a la misma. «Intensidad con que se espera algo que se considera probable» es la definición etimológica de la palabra. Proviene del latín, «expectationem», de espera o esperanza. Esto es un proceso y reconozco que estoy mejorando, aunque tengo espacio para crecer.

Hagamos un pequeño test:

1) ¿Cuántas veces esperas que tus expectativas sean satisfechas o cumplidas en algunas de las áreas de tu vida?

2) ¿Qué pasa cuando las cosas no suceden de acuerdo a tus expectativas?

3) ¿Cómo se siente vivir esperando que se cumplan tus expectativas?

4) ¿A qué personas en tu vida las has puesto dentro de tu lista de expectativas y ahora sus comportamientos requieren ajustarse a estas?

Para hablar de expectativas, hay que hablar de un tema muy importante y sensitivo. El control. Esta palabra es tan, o más, volátil que las expectativas. ¿Porqué? Simple: mientras las cosas van de acuerdo a como tu quieres o tienes control de la situación, así es tu estado anímico. En el momento cuando las cosas ya no siguen un orden, un patrón o la gente no se comporta como tu quieres, comienza lo sabroso.

Aquí empiezan a aparecer diferentes emociones, pensamientos, actitudes y/o comportamientos. Aquí salen diferentes partes de tu personalidad, algunas feas y que no te gustan, pero como tus «expectativas» no fueron cumplidas, crees que tienes el derecho de decirlo, hacerlo o manifestarlo y el mundo tiene que aguantártelas o soportarlas. No es así.

Hablemos del control. Hay algo que se llama Foco de control: lo que tu puedes controlar, lo que tu puedes influenciar y lo que no puedes controlar. Lo que podemos controlar es muy poco, casi nada. Lo que podemos influenciar aumenta un poco la banda, pero no es una banda ancha. Y, por último, todo lo que NO podemos controlar es un espacio enorme.

Mucha gente pierde tanta energía, vitalidad, tiempo, dinero, espacio mental, emocional y hasta espiritual queriendo controlar TODO lo que NO puede controlar. La gente tiende a enfocarse en todo lo que no puede controlar y en querer forzar lo que puede influenciar, en vez de aumentar su nivel de influencia y aprender a soltar lo que no está en sus manos. Lo mismo sucede con las expectativas: mientras más intensidad le pones a lo que no puedes controlar, mayor es lo que vas a desperdiciar si las cosas no suceden.

En el pasado, cuando las cosas o la gente no satisfacían mis expectativas, era motivo de enojo, desilusión, tristeza, rabia y hasta indiferencia. Era suficiente como para alejarme de la gente, tener razones para desquitarme o hasta decir cosas que luego me arrepentía. Lo triste es que creemos que tenemos derecho a sentirnos así, lo que podemos hacer, pero refleja un sentido de inmadurez, de productividad o de perspectiva.

En estos días dos personas no cumplieron un acuerdo hecho conmigo. En otros momentos hubiese sido motivo de enojo o reacción. Esta vez respiré, reflexioné y miré qué energía quería darle a ese asunto y me dije: si invierto mi energía en eso, me voy a desenfocar de las cosas más importantes que requieren TODA mi energía y atención. Yo puedo elegir reaccionar, o responder. Reaccionar es lo automático, responder es aprendido. ¿Qué vas hacer para aprender a manejar tus expectativas ante las cosas que vives?

¡Gracias por sacar de tu tiempo y leer este blog! Te invito a que lo compartas con gente como tu. Te invito a que lo compartas con personas como tu y que podamos crear una comunidad de gente que cree en otros y podemos servirle a manifestar sus sueños a través del servicio y agregar valor. Ya sólo queda 1 cupo en el Grupo de Mentes Maestras y ya tenemos líderes de siete países. Si quieres ser parte de una comunidad que va a impactar al mundo, tu quieres ser parte de este grupo que comienza en junio. Envía un email a jorgeamp63@mac.com.

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Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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