fbpx
Saltear al contenido principal
+52 (55) 1139-2095 contacto@jorgemelendez.com.mx
Tu Membresía Más Costosa

Tu membresía más costosa

Todos pertenecemos a este club. Por razones similares, diferentes o hasta únicas, pero ya tuvimos acceso en algún momento de nuestra vida. Tal vez obtuviste el ingreso por un fracaso, por una separación o divorcio, por una fuerte pérdida de dinero o de un negocio, por una traición, por una desilusión, por un engaño o por cualquiera de las muchas razones, eventos o hechos que nos brinda la membresía de este club. Todas las mencionadas me han dado carnet de acceso personalmente.

Se llama el «Club de las Lecciones». Este club es grande, amplio y tiene muchas categorías. Este club no discrimina. Entran ricos, pobres, niños, adolescentes, adultos y hasta personas de tercera edad. Tampoco se toma en cuenta preferencia sexual, estatus social o económico. Ni tampoco excluye tu preparación académica o la falta de ella.

El «Club de las Lecciones» ha existido desde que el hombre llegó este planeta. Desde el primer pecado (para los que lo miran desde el lente religioso) hasta el día de hoy que podemos llamarlo de mil formas diferentes. El punto es que nadie se puede eximir de este club. A diferencia de membresías como Netflix, AppleMusic o Disney+ donde pagas para ver o escuchar algo, esta te cuesta por no usarla adecuadamente o hacerte el tonto con ella.

El tema de hoy no es si perteneces al club, sino ¿qué has hecho con la membresía que lograste tu acceso? Para ser parte de un club, por lo general, se requieren unos criterios, requisitos o cumplir con unas condiciones para poder obtener tu membresía.

¿Cómo entraste al club? Por una caída, un dolor, un fracaso o muchas otras razones.

¿Qué sentimiento provocó dicho evento en ti en ese momento? Dolor, tristeza, enojo, rabia, odio, resentimiento, impotencia, desolación, soledad, etc. ¿Cuál?

¿Qué impacto tuvo dicho evento en tu vida luego de ganarte la membresía? Dejar de sentir, dejar de creer, vivir enojado, aislarte, te mató la alegría, tus ganas de soñar o de vivir, etc. ¿Qué?

¿Qué decidiste hacer a raíz de este evento? No volver a enamorarte. No volver a casarte. No volver a tener una relación de pareja. No tener más amigos. No volver a crecer en tres capacidades de montar un negocio o invertir. No volver a tener socios. ¿Qué?

Esa pregunta de: ¿qué decisión tomaste a raíz del evento?, es una bien importante. Eso dice que estás haciendo con la membresía. Todos entramos al club por algo que no obtuvimos. Ya sea en el amor, familia, pareja, negocios, personal, profesional, económico, sexual o hasta espiritual. Ahora, se llama club de lecciones por algo.

Nadie quiere quedarse en el error o con el fracaso. Ahí es dónde puedes ver si realmente la lección la has convertido en oportunidad. Aquí es donde conviene hacernos unas preguntas para ver si realmente tu membresía valió la pena.

¿Te liberaste de la lección o todavía estás viendo como superarla? Si todavía la estás superando, pregúntate ¿qué has hecho para procesar emocionalmente la lección y no meramente quedarte nadando en ella?

Aquí es donde muchos se quedan en el plan de víctima. Y, lo peor de todo, no lo saben. Ni se dan cuenta. Lo hacen inconscientemente. Mucha gente cree que tener la razón, haber recopilado la evidencia y hasta poder incriminar al culpable es la mejor forma de comunicar, recordar o guardar este evento de manera mental, emocional o energético. no lo es. Eso te hace una víctima y no eres el dueño de tu poder.

Este es el primer paso de realmente ver si he aprendido la lección, no meramente defenderme de ella, ocultarla, negarla o querer justificar los argumentos o la narrativa que le doy al asunto para cuidar una imagen, un estatus o una posición (sea profesional o personal).

En la medida en que tu comunicación (ya sea interna contigo o externa con otros) siga siendo de señalar, culpar, juzgar o hasta justificar, todavía te ves como una «víctima» del evento. Hasta que no estés dispuesto a verte como responsable del evento, nada cambiará. No puedes ser víctima y responsable a la vez. No puedes decir: «yo soy responsable de ese evento haber pasado en la vida, pero no hago esto por la que una vez me pasó».

Una vez Celia Cruz cantó en una canción: «perdonar es recordar sin dolor». Cuando los sentimientos negativos ya no están asociados, ni mental, energética o emocionalmente contigo, es un indicador de que comienzas a liberarte del peso de la interpretación que le diste al evento.

El segundo paso es perdonarte por haber vivido el evento. Ya sea por tu ignorancia, tu desconocimiento, tus miedos, tus apegos, tu falta de claridad, tu edad (si eras un niño) o cualquier otra cosa que no haya mencionado, el perdón es un paso ineludible. El perdón te lleva a ponerte en los zapatos del otro y ponerte a ti en otros zapatos mirando el evento de otra manera. (No negando el evento o pretendiendo que no haya sucedido, sino mirarlo desde otra perspectiva).

Yo personalmente digo que son importantes dos: perdonarte a ti y perdonar al que te hizo daño. (Si la persona falleció, escribí una carta y comunica todo lo que sientes, piensas y sientes y que culmine n un perdón). Estoy claro que cada proceso de duelo y perdón es diferente para cada persona. Ahora, perdonar no es sólo recordar sin dolor, sino el poder ver el evento y verte a ti de manera nueva y distinta. (Y, en algunos casos, estar dispuesto a enfrentar una situación similar con un grado de optimismo, valentía y madurez).

Tercero, realmente hacer un inventario para ver cuánto has crecido del evento. Hay dos tipos de crecimientos: lo que conllevó de ti superar emocional, mental, espiritual, energética o psicológicamente el suceso y cómo el evento te hizo mejor persona; una más consciente, madura, sabia, crecida y hasta más conectada con la realidad. Si de la boca hacia fuera dices que lo has superado, pero de la boca hacia dentro la realidad es otra, todavía hay una incongruencia entre tu mente y tus emociones. Todavía hay miedo, temor y la víctima sigue viva internamente.

Cuando tu comunicación externa es congruente con tu comunicación y realidad interna, ahí vas a ver si realmente has madurado, has crecido, has elevado tu inteligencia emocional y estás dispuesto a verte a ti, la vida y las oportunidades desde otro lente. Ahí es donde ves si eres el nuevo tu o el viejo tu con otra máscara.

El cuarto y último paso, es cuando conviertes tus lecciones en poderosas herramientas de consciencia, inspiración y crecimiento para ti y para el mundo. Ahí es cuando escuchamos ejemplo de personas que vivieron grandes injusticias y su comunicación no muestra odio, resentimiento, no siquiera injusticia, sino que hoy no sólo han aceptado la lección como algo vital para su crecimiento, sino para su contribución para el mundo.

Repito, todos somos parte del «Club de las Lecciones». Nuestra membresía nos fue otorgada por no haber logrado o alcanzado algo que deseábamos y vivimos una gran desilusión o dolor. Ahora, desde que entraste al club, el objetivo es ver si realmente has aprendido la lección.

Tienes dos opciones: la reciclas como víctima en el mundo y así influyes a otros o la conviertes en una oportunidad de crecimiento siendo una voz de ejemplo, impacto, inspiración e influencia de grandeza en el mundo. ¿Qué eliges y qué vas hacer con tu membresía: perpetuarla o elevarla?

¡Gracias por sacar de tu tiempo y leer este blog!

Nota: Comienza el 2020 de manera diferente. Se parte del programa «Enfoque 20/20». Tenemos personas de más de 8 países participando actualmente en el mismo. Cinco módulos que los puedes hacer a tu ritmo: el día que quieras, a la hora que quieras. Cada módulo es de una hora y tendrás objetivos específicos y seguimiento en cada módulo. Todo a un precio increíble de $99 dólares o su equivalente en tu moneda nacional hasta el 15 de enero. Si deseas información escribe a jorgeamp63@mac.com o por WhatsApp al +52 1 55 1139 2095. Cupos limitados. Es un programa que puedes hacer con toda tu familia, ya que el precio los incluye a todos.

#crecimientopersonal #lección #crecimiento #responsabilidad #víctima #perdón #humildad #liderazgo #blogger #anquiro

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Participa de la conversación dejando un comentario

Volver arriba
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.