Tu espacio físico dice mucho de lo que haces, piensas y eres. Hora de ver qué mensajes te estás enviando a ti y al mundo.
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Tu Espacio Físico Dice Mucho De Ti

Tu espacio físico dice mucho de ti

Si vamos a hablar de espacios, no podemos dejar fuera de la conversación al espacio físico. Sin lugar a dudas, el espacio físico en el que nos movemos no sólo importa, forma e impacta. Los espacios físicos, especialmente donde pasamos mucho tiempo, marcan mucho la manera en que pensamos, creamos, nos inspiramos, manifestamos y, sobretodo, desarrollamos las habilidades que van a definir nuestro futuro o destino.

No me refiero meramente a lo estético, ya que mucha gente tiende a mirar lo externo antes de mirar lo interno. Claro que lo externo quiere tener un nivel de atractivo o de conexión contigo, pero el objetivo no es la manera en que el espacio físico te impresione, sino como conectes con él. Algunos le llaman «espacios funcionales», yo prefiero llamarlos «espacios inspiracionales».

Las segundas partes pueden ser mejores

Hace muchos años, cuando terminé una relación, alquilé en un estudio muy pequeño. Al principio no sólo lo resistía, sino que no quería pasar ni un minuto en él. Estaba tan impuesto a tener espacios mas amplios, que el mero hecho de verme en un espacio tan pequeño, me hacía querer huir y resistirlo. Podría ser hermoso y con todas las facilidades, pero el problema era mi falta de conexión (y disposición) con el espacio físico.

Después de algunos años de haberme mudado de allí, regresé a ese mismo departamento. La experiencia fue totalmente diferente. El espacio no cambió. Lo que ocurrió fue que algo en mí comenzó a cambiar. El dilema era aprender a estar solo. A querer conectar conmigo primero, y con el espacio que me rodeaba. Era reemplazar la resistencia por la curiosidad. Escuchar lo que pasaba debajo de la superficie del ruido que habitaba en mi cabeza.

El espacio no te hace, pero qué haces con el espacio dice mucho

Es probable que haya momentos en tu vida donde las condiciones económicas, familiares, pareja, sociales, emocionales o de cualquier tipo limiten tu espacio físico. Pero ante esas limitaciones, tú puedes determinar lo que haces con el espacio que tienes. Recuerdo cuando volví a ese pequeño estudio, fue donde comencé a conectar conmigo mismo. En ese espacio empecé a dar mis primeros pasos escribiendo.

No había nada especial en el departamento. No tenía mucho. Es más, ni un espacio tenía destino para escribir, sino una pequeña mesita de madera donde a duras penas cabía mi antigua computadora MacIntosh (ahora le dicen Apple). En ese momento mis maneras era simples, rudimentarias y no tenía rituales o hábitos diarios definidos. Pero tenía algo: un deseo, una curiosidad y una gran disposición.

No es tener de todo, sino definir lo esencial

Toda esta semana hemos hablado de «Los 7 Espacios de tu Vida». Desde el pasado sábado hemos tocado los aspectos espirituales, emocionales, mentales, energéticos y, ayer, de relaciones (puedes leerlo aquí https://jorgemelendez.com.mx/el-espacio-en-el-que-viven-tus-relaciones/). Ayer una amiga me preguntaba sobre mis rituales diarios y en lo que le compartía, descubrí algo que creo puede ser útil para los que lean este blog.

A los bailarines, cuando están siendo entrenados a dar muchas vueltas o piruetas, siempre le dicen: «enfócate en un punto fijo mientras das las vueltas para que no pierdas tu equilibrio y no te marees». Creo que eso es importante definir en tu espacio físico. ¿En qué deseas enfocarte en tu espacio que te sirva para conectar contigo y con lo que deseas expresar, comunicar o compartir?

Primero es el qué y luego el dónde

¿Porqué en mi pequeño estudio comenzó a despertar mi deseo por escribir? No lo sé, pero si sé una cosa. Cuando estuve realmente dispuesto a estar en ese espacio, podría comenzar a escuchar lo que deseaba salir de mí. Si no hacía lo primero, difícilmente podría hacer lo segundo. Ahora, si ya sabes que lo que quieres es escribir, inspirarte, pensar, estar en silencio, meditar, orar o algo que te conecte con una parte elevada de ti, tienes el primer paso definido. Eso ayuda mucho.

Pregúntate: ¿qué quieres hacer con (y dentro) del espacio que hoy si tienes? Si no tienes totalmente clara la respuesta del qué, pregúntate ¿qué estado emocional, mental, espiritual o energético deseas tocar? Si no sabes qué quieres hacer, por lo menos define qué estado quieres preservar, mejorar, elevar o sostener. Aveces preservando algo que es importante para ti es lo que abrirá la puerta para que definas lo que sigue. Es iniciar un proceso de conectarte contigo en el espacio que tienes, más que saber qué quieres hacer en el espacio.

Se trata de iniciar el viaje, no conocer el destino

El primero te llevará al segundo. Hay personas que dicen «¿si no sé lo que quiero hacer para qué hacerlo?» Aveces no saber es el camino a descubrirlo. Tal vez no lo sabes porque no te has conectado contigo lo suficiente, o con la profundidad requerida, para que puedas identificarlo. Le decía a mi amiga que mi ritual diario es algo importante para mí. No importa dónde me encuentre.

Habiendo dicho eso, tengo claro que para mí tener un espacio físico para escribir es vital. Un espacio que me sirva para estar en silencio, conectarme conmigo mismo y la musa divina. En ese mismo espacio tener un área destinado para mis rituales, lectura, mi silencio, mis afirmaciones, orar/meditar y poder reflexionar. Buscar el silencio, poder enfocarme en un punto y no desviarme. Aveces me quedo mirando un árbol que tengo frente a mi ventana por una hora. Cierro mis ojos y me sólo busco escuchar a los pájaros cantar de manera enfocada.

Es importante que los espacios que destines para ello, sea en tu casa, en el trabajo o donde quieras tenerlos, reflejen quién eres. No se trata del tamaño, sino de la energía, de la conexión y de lo que quieres preservar o elevar de ti (mental, emocional o espiritualmente). Pueden ser pequeños o amplios. Pueden ser fijos o los montas cada vez que los requieras. Lo importante es que reflejen tu esencia, el amor y la serenidad que buscas tener, conectar o compartir cuando estés en dichos espacios. ¿Qué vas a hacer al respecto?

Mañana, en mi blog privado que hago los sábados para planificar cada semana, cerraremos el último de los 7 espacios: el de manifestación. Si deseas recibirlo inscríbete en esta misma página.

Tus espacios físicos dicen mucho de ti. Cuidar y tener un espacio para tu creatividad y expresividad es vital.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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