No es lo mismo hacer algo que se siente arriesgado que realmente hacer algo que sí lo es. Tus travesuras pueden decir mucho sobre esto.
Saltear al contenido principal
+52 (55) 1139-2095 contacto@jorgemelendez.com.mx
Travesuras Que Dejan Huella

Travesuras que dejan huella

¿Recuerdas alguna travesura que hayas hecho cuando eras un niño? Tengo una muy clara en mi mente. Cruzar la calle, especialmente las carreteras o avenidas grandes, sin que mis papás lo supieran. Especialmente si me decían que no lo hicieras. Era como salirte con la mía, lograr algo que sabías que tenía un nivel de peligro, de riesgo, pero se convertiría en un secreto que jamás podría ser revelado. De lo contrario, habría consecuencias.

Como esas, hubo muchas otras travesuras que hice de niño y adolescente. Estoy seguro que tú, que lees, habrás hecho alguna también. En ese momento el peligro o riesgo era una parte de la travesura. El hacerlo sin que tus padres lo supieran era lo que realmente le daba el sabor al evento. Eso era el ingrediente principal que le daba ese toque de misterio o prohibido a todo.

De lo que quiero hablarte hoy no es de la travesura, aunque puede ser divertido. Vengo a hablarte de la huella que deja la prohibición en la mente del niño. El punto no es el peligro, sino el miedo que se instala en la mente del niño y/o la falta de confianza en ser capaz de hacerlo de manera correcta.

Cruzar la calle no es el problema, sino lo que puede pasar si la cruzas sin permiso.

Esos juegos de niño de hacer travesuras para que tus padres no se enteren es parte del crecimiento de la gran mayoría de las personas. El punto es que cuando el niño crece, puede quedarse con el temor a cruzar la calle de la decisión.

¿Por quién todavía esperas que te de permiso para hacer algo?

¿Qué miedo (o miedos) quedaron instalados en ti que hoy que puedes cruzar la calle, no lo haces?

¿Qué cosas puedes hacer hoy, pero por alguna razón sale algún temor, indecisión, inseguridad, temor o resistencia a hacerlo que prefieres seguir en tu lado de la carretera?

El niño creció. El dilema son los miedos o prevenciones ocultas que quedaron guardadas u ocultas en tu mente al crecer y convertirte en un adulto. Eso está ahí.

Ayer escuchaba que hay una gran diferencia entre sentir que algo es arriesgado y hacer algo que si lo es. Yo digo que ahí viven las huellas del niño.

Para algunas personas escribir un blog. Escribir un libro o hacer algo por primera vez puede sentirse como algo muy arriesgado. Aunque lo cierto es que no lo es.

¿Está en tu vida en juego?

¿Vendiste todo para hacerlo?

¿Tu vida quedará marcada de por vida por ese paso?

No.

Ahora, vender todo para abrir un negocio.

Dejar tu empleo para lanzarte a emprender.

Alejarte de tu familia, divorciarte o irte a un país desconocido.

Eso si lo es.

Las primeras tres preguntas son como hacer una travesura. Los segundos tres ejemplos es hacerla y estar dispuesto a enfrentar las consecuencias. Esa es la diferencia de sentir que te estás arriesgando y realmente tomar un riesgo.

Tal vez es hora de que cruces la avenida que hoy no te atreves a cruzar. Lo sepan o no tus papás (estás lo digo en sentido figurado). Vas a lograr dos cosas. Primero, saber que eres capaz de cruzarla. Segundo, estar dispuesto a conocer lo que hay en el otro lado de la calle y descubrir lo que hay más allá de los límites que tu pusieron otros. Además, comenzar a conocer el mundo en tus propios términos.

¿Qué vas a hacer al respecto?

man on rope
No es lo mismo hacer algo que se siente arriesgado que hacer algo que sí lo es.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Participa de la conversación dejando un comentario

Volver arriba
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.