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Momento De Mirar Al Actor Principal

Momento de mirar al actor principal

30 de junio del 2021. En ese momento que entregaba las llaves de mi departamento a su nuevo dueño, sabía que no tenía nada a mi nombre. En cuestión de año y medio lo había perdido todo. Departamento, coche, un fondo de retiro, una relación de casi ocho años, no tenía trabajo en el horizonte y no sabía hacia dónde sería el próximo paso que iba a dar. Y me encontraba en un país donde había vivido durante casi una década, pero no me había adueñado de mi presencia en él.

Era obvio que los hechos me decían que no había tenido éxito en lo que quería o había construido durante los últimos diez años de mi vida. Pero por alguna extraña razón, no me sentía como otras veces cuando había pasado por momentos difíciles o crisis similares. Esta vez sentía un grado de tranquilidad ante la incertidumbre. No me provocaba intranquilidad o estrés.

Lo que sí tenía claro era que deseaba hacer un alto. Tomarme un tiempo. Por lo menos un año. Para poder despejar mi mente, soltar las capas que fueran necesarias para realmente mirar de dónde había estado operando y qué dirigía mis acciones diarias.

Si realmente se «aprende de las crisis o las caídas», este era el momento para hacerlo. No importa si era un hombre de 58 años. Si no me detuve a los 18, 28, 38 o 48, tal vez a los 58 era el momento. Mirar, observar, reconocer, descubrir y aprender. Tal vez lo más importante y que no me había dado la oportunidad de hacerlo, era mirar qué realmente vivía en mi mente. Mi mentalidad.

Anoche, mientras facilitaba un módulo de este tema, compartía con un grupo de líderes que muchas veces «sabemos lo que pasó y hasta creemos tener claro las razones por lo que pasó». Hasta nos decimos que aprendimos la lección de lo vivido. Esto muchas veces luce como «no volviendo a hacerlo», «hacer todo lo contrario» o «poniendo mas condiciones las próxima vez que nos lanzamos a hacer algo similar (sea en el amor, los negocios, el dinero o en lo que sea)».

¿Eso realmente representa haber aprendido la lección?

Si sigues repitiendo el mismo patrón, los mismos ciclos o los resultados siguen siendo los mismos, no me parece. Puede parecer que las razones o circunstancias son diferentes, el momento puede parecer diferente y hasta la persona puede ser otra, pero sigue habiendo un punto en común en todo. Tú. El hecho de que eres parte de la historia, y en particular, el desenlace, dice que de alguna manera eres mucho más que un espectador o actor de reparto en lo que sucede.

Aquí es donde vive una oportunidad. Una que implica algo simple y profundo a la vez. Es hacer un alto y no meramente «decirte lo que sabes o quieres escuchar». Sino hacer algo que puede alterar el rumbo de tu vida.

Tomar responsabilidad al 100% de lo que sucedió en tu vida. Toda tu vida. Lo bueno o lo malo. Lo que te gustó o no te gustó. Lo que aceptas como lo que no aceptas (o todavía te cuesta aceptar). Lo que crees que has perdonado o lo que piensas que jamás vas a perdonar. Y, sobretodo, lo que hoy es tu vida. Los resultados que hoy tienes o no tienes. Con todo lo que hace provoca en tu mente, tus sentimientos o emociones, tu espiritualidad y, sin olvidar, tu bienestar (salud, peso, alimentación, descanso, etc.).

¿Qué es tomar responsabilidad?

No es culparte. No es juzgarte. No es culpar a otro, juzgar a otro. Tampoco es justificarte o a otros. Cuidado con buscas excusas, razones, justificaciones, evasiones o hasta no querer aceptar lo que pasó, como pasó o porqué pasó.

Responsabilidad significa: habilidad para responder. No se trata de lo que pasó, sino cómo RESPONDES (no reaccionas) a lo que pasó. Recuerda, lo que pasó no es el problema, sino la forma en que has elegido verlo desde que pasó. Tú puedes elegir otra forma de interpretar lo sucedido. No existe una sola forma de ver o interpretar las cosas. Especialmente, si tu manera de verlo no te sirve, adelanta, creces, libera o no te brinda paz. (Cuidado con confundir comodidad con plenitud).

Si te rompieron el corazón, lo más fácil es reaccionar y cerrarlo. Ahora, ¿cómo sería aprender a responder? Por ejemplo, tomar responsabilidad por la manera en que eliges parejas, mirar desde dónde las eliges (sólo te gusta un tipo de pareja o que sea así, o si te funciona o sirve seguir eligiendo el mismo tipo de persona)o resignarte a que «no va aparecer el que quieres».

Implica mirar también lo que no has estado dispuesto a aprender de ti, de tu manera de pensar, de lo que no te sirve o funciona, de las maneras de SER que no muestras o practicas cuando estás soltero o en pareja. Es mirar qué requieres modificar, alterar, aprender, desarrollar o mejorar de ti cuando estás soltero y cuando estás en pareja. Aprender a negociar (no meramente complacer), a poner límites, a poder expresarte honestamente sin el temor de que se vaya la pareja, aprender a manejar conflictos o diferencias. (Mirar cómo lo has hecho (o no has hecho) hasta el momento.

Hacer eso es cada aspecto de tu vida, o por lo menos, las que sabes que en este momento de tu vida son importantes y NO estás obteniendo los resultados que quieres y mereces (dinero, salud/bienestar, familia, crecimiento profesional). Repito, es simple, no dije fácil. Implica mirar lo que no te gusta mirar, sentir lo que no te gusta sentir, escuchar lo que no te gusta escuchar, reconocer lo que no te gusta reconocer y aprender a vivir DESDE la RESPONSABILIDAD y dejar de ser VICTIMA de tus propios actos y acciones.

¿Qué vas a hacer al respecto?

Los momentos que más han impactado tu vida pueden ser el motor que te muevan a elevarla.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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