Pecar significa "no dar en el blanco". Hoy te invito a conocer los "Ocho pecados cotidianos" que muchos practicamos de manera inconsciente.
Saltear al contenido principal
+52 (55) 1139-2095 contacto@jorgemelendez.com.mx
Los Ocho Pecados Cotidianos

Los ocho pecados cotidianos

No sé si a ustedes les pasa, pero lo más desafiante de cualquier cambio, es la práctica cotidiana. El día a día. Hacer las cosas de manera consciente y no seguir en el llamado piloto automático. Ahí es donde a mucha gente (y me incluyo) les cuesta aplicar de manera sostenida cómo quiere vivir.

Yo les llamo los «pecados de la cotidianidad». ¿Porqué? Los hacemos sin darnos cuenta. Estamos tan atrapados por el agite, el afán, el querer protegernos y el vivir en reacción, que los practicamos de manera automática, reactiva y, en muchos casos, los defendemos.

No dar en el blanco

Hace muchos siglos un Papa Romano llamado Gregorio Magno le puso el nombre de «Los 7 Pecados Capitales» a los actos más condenados del hombre. Estos fueron: la soberbia, la lujuria, la avaricia, la ira, la gula, la envidia y la pereza. Tomás de Aquino luego los puso en orden. El problema es que cuando mucha gente oye la palabra pecado, tiende a mirarlos (o rechazarlos) por el peso emocional-mental-histórico que tiene la palabra.

Si buscamos realmente el significado de la palabra pecado es «no dar en el blanco». Mucha gente le ha puesto una carga seudo-espiritual-juicio-castigo a dicha palabra. Si miramos la palabra pecado como «no dar en el blanco» y quitarle todo el peso o la connotación religiosa «infierno-pecador-castigo», tal vez podemos ver la oportunidad de mejorar y no vivir en el miedo de haber fracasado.

Actos inconsciente o reactivos

Hoy vengo a hablarte de los «ocho pecados cotidianos». Si, los pequeños o grandes actos que hacemos a diario. Algunos los hacemos de manera consciente, aunque no recriminemos (o justifiquemos) después. Muchos los hacemos inconscientemente, de manera automática. En nuestro afán de protegernos, de no sentirnos vulnerables y de defender nuestras estrategias de sobre vivencia, caemos en ellos cotidianamente. Por eso el nombre de «pecados cotidianos».

Mi intención con presentar esta lista no es señalar, acusar, juzgar o castigar. Al contrario, es sólo hacer un alto y mirar nuestros comportamientos de manera consciente y ver la oportunidad que tenemos de mejorar. No porque vamos terminar en un lugar lleno de fuego y donde una figura que carga un tridente nos observa y nos dice lo malo o débiles que fuimos. Es simplemente una manera de hacer un alto, mirar y hacer una nueva elección. Salir del automático.

Los ocho pecados cotidianos

La indiferencia – esta se refleja de muchas maneras y de muchas formas. ¿Cuántas veces por el orgullo o la misma soberbia, usamos la indiferencia para no mostrar amor y, más importante, la empatía? ¿Cómo y dónde muestras la indiferencia en tu vida?

La comparación – este tiene efectos como la ansiedad y genera codicia (prima hermana de la avaricia). Es como darle rienda suelta al «nada es suficiente» y sentir constantemente «que no eres suficiente». ¿De qué manera y/o con quién te comparas que te hacen «no dar en el blanco»?

La inseguridad – son tantas y tantas las maneras en que este pecado se refleja en nuestros pensamientos, actitudes, comportamientos y acciones diarias que podríamos hacer un mega blog sólo de este. ¿Cómo la inseguridad te lleva a no ser asertivo en tus actividades diarias? Los celos caen aquí.

La vergüenza – yo digo que este es el enemigo silente que muestra su cara de muchas maneras insidiosas, silentes, descaradas y hasta evidentes. Es un sentimiento que vive guardado en un ropero y que te lleva a ocultarte en vez de mostrarte. ¿Cómo no das en el blanco por permitir que este pecado aparezca en tu vida?

La represión – Cuando el silencio se usa de maneras que no sirven para el crecimiento, aparece este pecado para ocultar tu grandeza, tus capacidades y tus habilidades. Es una manera de que la inseguridad viva en el silencio y sigas ocultando quién eres en realidad.

La impaciencia – Aquí la intolerancia, la falta de aceptación, la desconexión, la falta de empatía y, sobretodo, de profunda comprensión ante lo que desconocemos nos lleva a caer en esta acción y no damos en el blanco.

La ignorancia – Dicen que la ignorancia es atrevida. Yo digo que también puede cegarte. Esta actitud nos lleva a no explorar, no examinar, no conocer, no aprender, a temer, a distanciarnos y a levantar falsas creencias de muchas cosas que no conocemos a profundidad.

El prejuicio – Yo digo que este pecado podría ser uno de los capitales, ya que trastoca a todos los pecados de alguna manera. Rafael Echeverría en su libro «La Ontologia del Lenguaje» dice que «somos animales que juzgamos constantemente. Los juicios son declaraciones, pero no todas las declaraciones son juicios». El problema es que perdemos la oportunidad de discernir y/o distinguir la manera en que juzgamos de manera automática y termina nublando nuestro entendimiento y la manera en que vemos y nos relacionamos con la realidad.

Puedes decir que estos pecados son «naturaleza humana» o que son inevitables. Eso es como decir que nunca podemos cambiar nuestras reacciones primitivas o instintivas, lo que sabemos que no es cierto. Podemos seguir pensando y reaccionando con nuestro cerebro reptílico o podemos aprender a hacernos consciente de nuestros pensamientos, de nuestras emociones, de nuestras palabras, de nuestras reacciones y aprender a responder. Seguir siendo víctimas de nuestro pasado o hacernos responsables de nuestro presente. Tú eliges. De no hacerlo seguirás «sin dar en el blanco» y seguirás justificando tu mera existencia en ello. ¿Qué vas a hacer al respecto?

Hay ocho pecados cotidianos que nos llevan a no dar en el blanco en la vida.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

Esta entrada tiene un comentario

Participa de la conversación dejando un comentario

Volver arriba
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
A %d blogueros les gusta esto: