Tu palabra guarda mucho poder y muchos secretos. También guarda lo más importante: la versión más elevada de ti. Libérala.
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En El Valor De Tu Palabra Vive Tu Libertad

En el valor de tu palabra vive tu libertad

¿Qué es lo que menos quiero que la gente sepa de mi? ¿De qué me sentiría avergonzado, expuesto o señalado si las personas que más quiero o son importantes para mi, supieran lo que han sido mis transgresiones? No se trata de revelar mis más oscuros secretos, aunque si termina en un lugar donde se ocultan cosas que suceden por razones similares.

Lo que en realidad no quiero que la gente sepa es «en qué aspectos no soy mi palabra». Donde digo «una cosa pero en realidad hago otra». Donde la imagen no es congruente con la sustancia. Son los aspectos donde no quiero confrontar la verdad de manera honesta, madura y directa y prefiero hacerlo buscando razones ocultas para justificar no ser congruente, no ser directo y no estar dispuesto a ser responsable de mis acciones.

Hablemos de integridad. De ser tu palabra. De valorar lo que dices y, más importante, hacer lo que dices que vas a hacer. Sin excusas. Cero justificaciones. Matar tus cuentos. No dar más vueltas al asunto para comprar el cuento de mediocridad o de permitir que las circunstancias sean más grandes que tu.

¿De dónde nace la falta de integridad?

Si lo miramos desde una perspectiva seudo cristiana, creemos que no merecemos lo mejor. Nacemos con el llamado «pecado original» y tenemos que estar toda una vida buscando la aprobación externa para ver si merecemos el amor de Dios, de la vida, de lo que queremos. Por algo Adán y Eva ocultaron sus cuerpos, no escucharon. Por algo Judas traicionó a Jesús. Es una historia donde siempre vemos alguien que no cree, que no merece o no es suficiente y recurre a su ignorancia o falta de elevación para justificar sus acciones «incorrectas» (y uso la palabra incorrecta no como una manera de juzgar, sino de señalar la manera en que lo enseñan. Tampoco justifico hacerlo para rebelarte a ello).

A nivel personal, sin entrar en el aspecto religioso, es una serie de comportamientos que sólo justifican una de tres cosas: no soy capaz, no soy suficiente o no valgo/no lo merezco. Si miras bien todas las veces que no has cumplido en tu vida, puedes encontrar de raíz una de estas tres creencias. Todo nace porque de alguna manera has dejado de creer. ¿En qué? Primero: en ti. Segundo, en tus sueños. Tercero, en otros (eso incluye desde gente hasta cosas como tus sueños, las emociones en su más alta versión, como el amor). Cuarto, crees que ya no vale la pena.

Mi espejo no miente

Si yo miro las veces en mi vida donde he caído en comportamientos como la infidelidad, la mentira, la traición, el engaño, el silencio complícito, la indiferencia, el incumplimiento, la pereza, la falta de constancia o de persistencia, es por no creer que soy suficiente, no soy capaz o no lo merezco. Busco excusas, justificaciones, cuentos o razones para justificar lo que hice. Como dicen en inglés «that’s bullshit», eso es mierda. Nada justifica la falta de integridad.

He visto que si no trabajo con mis creencias limitantes de fondo, voy a seguir haciendo lo mismo y justificando lo mismo para no ser mi palabra. En algunos casos se vuelve peor. Dejo de prometer, de soñar, de declarar, de afirmar, porque ya dejé de creer. Al punto, que prefiero no salir de mi dolor (que justifico con indiferencia, incredulidad, cinismo, desconfianza, ironía o cualquier otra actitud) para poder decir que «soy un realista» cuando en verdad eres un idealista adolorido que prefiere neutralizar su poder que verlo crecer.

El camino a recuperar tu más poderosa herramienta

Antes de sugerirte qué puedes hacer para sanar tu integridad, es importante ver el poder y la importancia que tiene tu palabra como herramienta de co-creación en tu vida. Primero, todo lo que existe en el Universo, tanto visible como invisible, está hecho de energía. Esa energía se mueve a través de una vibración. Esa frecuencia o vibración hace una de dos cosas: se eleva o se cae. La elevan las cosas que se mueven a esa frecuencia, energías que vibran alto como el amor, la alegría, la honestidad, la claridad, la transparencia, el entusiasmo, la creatividad y la comunicación. La integridad podría decirse que es moverse dentro de una frecuencia de energía y aprender a sostenerla.

Esas cosas son componentes a tomar en cuenta con la integridad. Cuando tu haces un acuerdo, partes de una energía elevada, a menos que no sea congruente contigo mismo. Si tu energía interna no está a la par de con una de estas energías pasará una de dos cosas: tarde o temprano te alejas o lo reconoces a tiempo y haces algo para elevarte. Por ejemplo, buscas un trabajo porque necesitas el dinero. Dices en la entrevista que vas a dar el 100%. Aceptas el trabajo, pero por dentro sabes que no es lo que quieres. Cumples por un tiempo, pero nunca te entregas y al tiempo te corren o dejas el empleo. Por temor aceptas algo que no quieres y finalmente ocurre algo que te hace confrontar tu integridad. Cuando la Energía ≠ a la Palabra, el resultado es falta de integridad.

Antes de transformar, reconocer

Algunos van a decir, ¿cómo evitarlo? Tal vez requieres cambiar la pregunta: ¿estás conectado con lo que realmente quieres cuando haces un acuerdo o sólo miras lo que quieres obtener? Si sólo haces acuerdos buscando lo que quieres ganar, obtener, acumular o sacar, estás obviando lo más importante: lo que quieres y lo que hace que te muevas a una frecuencia alta. (Algunos le dicen «ser interesado»).

Empezar a conectar con lo que quieres implica tocar lo que evitas que te lleva a NO SER TU PALABRA. Vas a tener que estar dispuesto a perdonar, a perdonarte, a soltar, a cuestionar tus creencias o premisas, a cambiar tu manera de ver las cosas, A VOLVER A CREER en tus sueños, en creer que MERECES, que eres CAPAZ, que PUEDES. Esto quiere decir que vas a tener que abrir el corazón, a exponerte y a estar dispuesto a afrontar que el mundo te decepciones, te hiera, te lastime, te traicione, te abandone, te mienta, te critique y mucho más. Este es el paso que mucha gente no está dispuesta a tomar y por eso vive resentido, resignado, encerrado, desconfiado, aislado y deja de creer en si mismo (aunque diga que no, que sólo dejó de creer en la gente y prefiere querer un animal).

Dos cosas que están en tus manos

Si estás dispuesto a dar el paso anterior, hay dos cosas que puedes hacer para comenzar el proceso de sanar y crear una nueva relación con tu palabra y tu integridad. Van a requerir ser lo más honesto y detallado posible.

Haz una lista de todas las maneras en que saboteas tu integridad o no honras tu palabra. Si, una lista. Ejemplos, digo que voy a levantarme temprano para hacer ejercicio y no lo hago. Dejo los libros que comienzo a leer a medias. No respondo correos electrónicos. No prometo nada a nadie. Le soy infiel a mi pareja (o si lo fuiste alguna vez). No defino lo que quiero. No digo lo que me molesta. Brilla por su ausencia la verdad o tu verdad. Acepto hacer cosas para cumplir con otros. En fin, todo lo que haces que sabes que no eres congruente con tus acciones.

Segundo, haz una lista de todo lo que haces para sostener o fortalecer tu integridad. Esta lista es igual de detallada de cosas que haces para ser tu palabra. Hasta lo más mínimo o insignificante. Cosas como «hago mi cama todos los días», «respondo a tiempo mis WhatsApp y no dejo en visto a nadie si espera una respuesta», «si digo que voy hacer ejercicios 3 veces en semana lo hago». «Digo lo que siento y comunico». Todo lo que haces para cumplir con tu palabra o para sostenerla.

Mañana vamos a ver la manera en que esto puede abrir una nueva posibilidad en tu vida y en la realización de tus sueños y la vida que mereces vivir. ¿Cómo quieres relacionarte con tu palabra? Aquí tienes los primeros dos pasos. Toma acción.

Básico 2.0 – Fortalece tu integridad y tu palabra. ¿Quieres volver a creer en ti y en tu palabra? ¿Quieres volver a darle vida e impulso a tus sueños? ¿Quieres volver a recobrar tu pasión y tu inspiración en tus relaciones? Pues quieres ser parte de Básico 2.0. Más que un taller, es ser parte de una comunidad donde vas a trabajar con distinciones de transformación personal de manera personal, consistente y sostenida. Módulos semanales con una sola intención: recobrar tu poder y sacar la versión más elevada de ti. Oferta tempranera hasta el 15 de mayo. Más información aquí https://jorgemelendez.com.mx/basico-2-0/. Para los primeros 25 que tomen acción hay un regalo adicional.

Tu palabra tiene muchos poderes y muchos secretos. Uno de sus poderes es liberar la versión más alta de ti. Foto: Erik Johansson.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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