fbpx
Saltear al contenido principal
+52 (55) 1139-2095 contacto@jorgemelendez.com.mx
La Barrera Del Estancamiento

La barrera del estancamiento

A finales del año pasado hice una llamada que no quería hacer. Llevaba meses resistiéndola. Era con una persona muy importante en mi vida.

El propósito de la llamada no tenia que ver con la persona, sino conmigo. Esta era la persona más indicada para darme la retroalimentación indicada con respecto a un tema personal-profesional donde el beneficiado sería yo, aunque me iba a decir lo que no quería escuchar.

Cómo mejorar. Ver mis puntos ciegos. Maneras de ser y actuar que no me beneficiaban para los objetivos que yo decía que quería alcanzar. Es parte de lo que yo le llamo “la barrera del estancamiento”.

Esta persona no me llamaría. El que tenía que dar el paso era yo. Dejar de hacerme el tonto, el idiota, y dejar mi imagen (orgullo) a un lado y mostrar mi humildad. Si esto era realmente importante para mi.

Cuando la persona respondió el teléfono, sus primeras palabras fueron: “gracias por llamar. Reconozco el esfuerzo que hiciste para marcar mi número. Y te soy honesto, estaba esperando tu llamada. Bastante tardaste, pero la hiciste. Eso es lo más importante”.

La plática no duró mucho; unos 20 a 30 minutos. Los primeros diez fueron brutales. Fuertes, sin filtro, pero desde el amor firme y con toda la intención de que pudiera crecer de ella. Y así fue.

Lo reconozco. Me quebré en la llamada. Tocó aspectos importantes, que me duelen y que eran importantes tocar. De no haber hecho la llamada, con nadie más lo hubiese hecho. Por eso lo hice. Por más que la resistí, sabía que era el paso a seguir si realmente quería crecer. Atravesar la barrera del estancamiento.

¿A quién buscas cuando sabes que tienes que aprender algo que rehusas escuchar? ¿Quién (o a quiénes) evitas en esos momentos y deberían ser los primeros que buscas?

¿Quién te dice lo que no te gusta escuchar? No sólo te lo dice, sino que lo escuchas y haces algo al respecto. Te lo dice con firmeza, dureza de ser necesario, pero le importas lo suficiente como para no venderse contigo y no te deja ir sin llegar al punto que requieres tocar.

Esas personas tal vez son contadas en tu vida. Y por esa misma razón no las debes evitar. Ahora, es importante tener claro que la persona sea la indicada para el tema que realmente estás buscando mejorar o crecer.

Estoy claro qué hay amigos que saben escucharte, desafiarte, contenerte y empatizar contigo. Eso está bien. Ahora, eso no quiere decir que sea la persona indicada para decirte lo que requieres escuchar para mejorar en un aspecto específico.

Ejemplo, mi familia me ama, mi pareja quiere lo mejor para mi y tengo muchos amigos con los que puedo llorar, ser vulnerable, contar lo que me pasa o lo que siento. Ahora, si quiero crecer en aspectos específicos como escritor, mis finanzas, lo que sucede en uno de los talleres que facilito o algo que estoy diseñando para un seminario, gran parte de ese grupo no sería el más adecuado para eso.

Si estás buscando crecer en un aspecto específico, es importante tener la gente adecuada para hacerlo. Y en la mayoría de los casos, tú tendrás que buscarlos a ellos, ya que el que quiere crecer y mejorar eres tu. De no hacerlo, te quedarás mirando toda la vida tu barrera del estancamiento.

Es bien fácil meterte en un cuarto a prueba de sonido, tu mente, para adular tu ego y no escuchar lo que requieres escuchar. Ese es el momento en que quieres llamar a un productor experimentado que sabe más que tu, que no va a comprar tus cuentos, te va a querer lo suficiente y te dirá lo necesario para que vuelvas a ponerte en propósito y no meterte en el medio.

Requiere humildad de tu parte. De decir: “me pongo los pantalones de nene grande para escuchar lo que puede doler o molestar a mi ego, pero mi ser requiere para crecer. Te busco porque se que quieres lo mejor para mi aunque no quiera escuchar lo que me puedas decir. Por eso nada más lo valoro y agradezco enormemente”.

Otro ejemplo, ayer le envié mi blog a un amigo que amo y extraño mucho. El forma parte de mi equipo que rompe “mi barrera del estancamiento”. Sin esperarlo, me dijo algo sobre mi blog que me hizo llorar de la inesperada alegría, sorpresa y valor que me aportó al decirme lo que me dijo. Y no buscaba retroalimentación, pero esa persona sabe lo que representa en mi vida y ve oportunidades que yo ni siquiera veo. Por eso lo que me devolvió no tiene precio.

Son personas que “no puedes buscar meramente cuando las necesitas”, sino en los momentos cruciales de tu proceso de crecimiento. No se trata de demostrar que eres capaz de hacerlo solo, sino de que tienes un equipo de ángeles cerca de ti mientras estás en el proceso.

Cuando importa.

Cuando duele.

Cuando crecer es el camino.

Cuando requieres escuchar.

Cuando lo más fácil es evadir. Huir. Esconderte.

Ahí te haces visible.

Ahí te paras vulnerable.

Ahí te muestras.

Ahí te abres.

Ahí dices lo que temes, lo que no sabes, lo que quieres aprender, mejorar, crecer.

No estás solo.

No quieres hacerlo solo.

No puedes hacerlo solo.

Estás conectado.

Te acercas al mundo.

Creces.

Mejoras.

Desarrollas.

Conectas.

Alcanzas.

Devuelves.

Comienzas de nuevo.

Repites y vuelves a hacerlo.

Eso es vivir.

¿Qué vas a hacer al respecto?

Detrás de toda barrera de estancamiento vive una oportunidad para incomodarte y crecer.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Participa de la conversación dejando un comentario

Volver arriba