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Entre La Superficialidad Y La Honestidad

Entre la superficialidad y la honestidad

«Me gustaría saber dónde, obtuviste la noción. Repito, me gustaría saber, dónde obtuviste la noción. De sacudir el barco. No sacudas el barco», tomado de la canción Rock the Boat, de The Hues Corporation.

Yo tendría unos 10 a 11 años, cuando mi hermana Laura llegó a casa un día cantando esa canción. Me decía que tenía que escucharla, ya que era muy pegajosa y bailable. Eso fue en principios de los años 70, cuando la música disco empezaba a dar señales de vida (en 1977, con la película Saturday Night Fever fue su anuncio formal).

Nunca la presté atención a la letra. El ritmo me hacía bailarla, pero no la escuchaba realmente. Fue con el paso de los años, especialmente cuando empecé a trabajar en una tienda de música y luego como reportero de música en dos diarios, que me percaté de lo que realmente quería decir. (Gloria Estefan volvió a grabar este tema en un disco de clásicos que la inspiraron en su juventud y ahí busqué su significado).

Traigo este tema de «sacudir o mover el barco» como una especie de metáfora o analogía de algo que escuché ayer. Una sicóloga llamada Laurie Gottlieb, quien ha escrito varios libros «best sellers», hablaba de una distinción muy importante. Una que me parece que sí realmente la aplicáramos, no sólo elevaría nuestra calidad de vida, sino el de todas nuestras relaciones.

«Los budistas practican una distinción muy importante que es. No es lo mismo la falsa y/o superficial empatía o compasión vs. la sabia empatía y/o compasión. La falsa empatía es cuando: no decimos lo que realmente puede estar pasando, ya que no queremos supuestamente herir o lastimar los sentimientos del otro. Caemos en esta práctica de decir lo que el otro quiere escuchar, pero no le servimos ya que no estamos siendo realmente honestos», decía Gottlieb.

Boom. Es como tener un amigo o una amiga, que tú sabes que tiende a caer en ciertos comportamientos, tendencias o hábitos que no le sirven, pero no quieres «decirle la verdad». Después te molesta que esa persona (que bien puede ser un familiar, mamá, papá, hermano, hij@ o hasta una pareja) se queje, se lamente, se martirice o victimice o hasta ya no sabes qué más hacer para apoyarla. Menos decirle lo que no le funciona. Eso es «falsa o superficial empatía».

Sabia empatía es cuando aprendes a decirle a esas personas que son importantes en tu vida, la verdad de manera firma y directa, sin tener que caer en el ataque, el juicio, el señalamiento o culpa. Si sabes que tu amig@, hij@, padres, herman@s o hasta pareja tiene ciertos hábitos, tendencias o patrones de comportamiento que no les sirven, trabajas en la forma de «preguntarle qué será lo que provoca que caigan en estos círculos, patrones o repiten eventos».

¿Qué tienen en común todos esos eventos que estas personas te comparten? Ellos son el protagonista en cada uno de ellos. Si siguen ocurriendo es porque de alguna manera atraen ese tipo de persona o situaciones a su vida para que aprendan algo. También, si esto sigue ocurriendo es por qué de alguna manera algo no han estado dispuesto a hacer. Desde darse cuenta de lo que permiten (no ponen límites, creen que complacer es la manera de ganarse algo y no ser honesto, no comunican realmente lo que quieren o sienten) hasta cómo se comportan (sus maneras de SER no son las mejores o funcionales para lo que pide la situación).

Tal vez es hora de preguntarte:

¿Cuántas personas tienes en tu vida que sabes que no se venden contigo, no te compran tus cuentos y no permiten que te justifiques? Si no tienes entre 2 a 4, tal vez vives en un cuarto a prueba de sonido y eso limita tu crecimiento.

¿A quiénes le das permiso que te den feedback o retroalimentación honesta sobre lo que ven de ti y tus tendencias y/o comportamientos? ¿Cuándo o con qué frecuencia? Si no tienes por lo menos 1, aunque lo ideal es 2 a 4, y no lo haces con frecuencia, es posible que vas a «tener en tu mente muchas falsas narrativas de quién eres y cómo eres con el mundo».

¿Para qué personas en tu círculo de confianza o de influencia tu eres esa persona que da el feedback honesto y no superficial? ¿Con qué frecuencia lo haces? Aquí no te voy a dar un número, sino te voy a invitar a que mires o tomes en cuenta lo siguiente. Si tu propósito en la vida es crecer, mejorar y/o desarrollarte lo mejor que puedas de acuerdo a tus intenciones y metas, quieres mirar qué personas juegan un papel importante en: ¿tu salud, tus finanzas, tu familia, tu pareja o crecimiento emocional, tu crecimiento espiritual, personal y/o profesional, etc.?

Hay muchas personas que juegan un papel vital, por no decir crítico, en los resultados que produces en estas áreas de tu vida. Si tu no tienes personas con las que «puedan ser sabiamente empáticas» contigo o tú con ellas, ¿qué juego estás jugando?

Es bien fácil caer en el juego de las apariencias, de la superficialidad, de no lastimar-herir-que no se molesten. Si ese es el juego, tal vez no sabes ¿en quién realmente puedes creer, confiar o saber qué realmente es tu amigo por quién eres, no la conveniencia? Vivimos en un mundo donde es bien fácil caer en la aprobación, aceptación o sentirse parte, sin realmente cuestionar quién es esa persona y lo que puede crecer o mejorar.

Practicar la sabia empatía es incómodo. Es como dice la canción, «estar dispuesto a mover el barco». A romper con las creencias que no le sirven a alguien. Enfrentar ese miedo a decir la verdad, por qué puede ser incómodo o doler, no puede ser normalizado, ya que creas o sostienes relaciones reales o auténticas, sino superficiales o convenientes. ¿Cuál es tu objetivo: crecer y tener relaciones reales o sentir que perteneces, pero todo es puro imagen y superficialidad? Tu eliges, pero tu vida (especialmente tus resultados y relaciones) están en juego. Elige sabiamente.

¿Qué vas a hacer al respecto?

Tu vida está siendo impactada por la manera en que te relacionas con la gente en ella.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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