fbpx
Saltear al contenido principal
+52 (55) 1139-2095 contacto@jorgemelendez.com.mx
El Valor De Liberarte

El valor de liberarte

Ayer la pregunta de nuestro blog te invitaba a mirar si ¿acumulas o liberas? Nuestra condición humana y nuestro chip de sobrevivencia nos lleva a acumular, a hacernos los fuertes y buscar maneras de seguir entrenando nuestra mente a resistir y evitar el dolor y no enfrentarlo o liberarlo. Hoy prometí que vamos a enfocarnos en el tema de cómo liberar eso que cargamos.

Antes de entrar al cómo hacerlo, veamos primero cómo identificar qué tenemos algo acumulado en ciertas áreas de nuestra vida que vale la pena liberar:

1) Nos cuesta perdonar, o no estamos dispuesto a perdonar, a ciertas personas, situaciones e inclusive a nosotros mismos.

2) Sentirte atacado o tomar las cosas personal cuando nos dicen algo que puede servirnos para crecer, especialmente de algunas personas.

3) Cuando estas renuente a hablar de ciertas cosas, de ciertas personas o del pasado en general y dices: «el pasado pisado o nada de mi pasado me afecta».

4) Cuando tiendes a ponerle una etiqueta a ciertas personas, situaciones o eventos, ya que de manera consciente o inconsciente lo asocias con algo ocurrido que impactó tu vida (bueno o malo).

5) Vives con una armadura, una coraza o un nivel de distancia, predisposición, protección o pones a prueba a la gente por temor a no volver a caer en lo mismo.

6) Te cierras a escuchar o hablar de ciertos temas por temas a tu reacción, desconocimiento o puedan retar tu manera de pensar.

7) Vives defendiendo o teniendo la razón y si no la tienes buscas maneras de invalidar a los demás para demostrar que sabes más o tu forma de ver las cosas es la mejor.

8) Tienes una excusa para no hacer las cosas.

9) Sabes que cargas dentro de ti un sentimiento durante mucho tiempo y no has querido liberarlo o sentirlo, ya sea porque no sabes cómo lo tienes ese pensamiento de que: «si lo siento voy a sentirme mal o me voy a deprimir».

10) Hay cosas que no has dicho a personas por temor a lastimarlas y, al no decirlas, te sientes cargado porque mientras proteges a los demás, a ti no te valoras.

11) Eres sumamente reactivo, volátil o no tienes tolerancia con ciertas personas, situaciones o eventos.

12) Crees que vienes a este mundo a ser fuerte y no a mostrar tus emociones, mucho menos a la gente.

13) Nadie puede saber lo que pasa contigo (ya sea emocional, económica, etc.) porque atenta contra tu imagen o «el que dirán».

14) Sigues haciendo las cosas de la misma manera y no obtienes el resultado que quieres, pero quieres demostrar que puedes hacerlo solo, o a tu manera.

15) Vives con un sentido de resignación, inconformidad, insatisfacción, impotencia o ya sabes que tiraste la toalla y por eso vives sin pasión, alegría, optimismo o visión.

16) Todas las mencionadas o alguna que no haya mencionado pero provoca que te comportes de esta manera: no te lanzas por tus sueños, te quedas en una relación sin futuro o sólo buscas relaciones que sabes que no van a funcionar, no pides el aumento de sueldo o cambio de puesto que mereces o te vuelves un cínico, sarcástico, irónico o desconfiado para no tener que afrontar una realidad y usas esos mecanismos para justificarte y quedarte en el mismo sitio. Te vuelves un matasueños.

Respira, estoy claro que recibir tanta información en corto tiempo, sin aviso o que te sientas identificado con una o más de las mencionadas puede estar evocando una serie de sentimientos o pensamientos que no te gusta encarar, aceptar o liberar. Pero justamente de eso se trata, de liberarlos.

¿Cómo liberarte de esto?

1) Enfócate en uno (si tiene más de una cosa que cargas).

2) Requieres incomodarte (emocional o mentalmente, enfrentar tus resistencias); hacer lo que sea para liberarte de esto.

3) Estar dispuesto a tocar la emoción retenida (ya sea dolor, rabia, ira, enojo, tristeza, etc.)

4) Puedes hacerlo de varias maneras: escribir, gritar, pegarle a algo sin lastimarte a ti y no a alguien, (ejemplo: con un bate de plástico pegarle a un muñeco con la cara de la persona o situación). Se trata de liberar la emoció n atrapada dentro de ti, hacerlo con total abandono, sin medida, sin pensar en tiempo o restricciones.

5) No estoy en contra de la meditación o contemplación, pero algunas personas usan este estilo para procesar el sentimiento, lo que es bueno, pero conozco personas que meditan y prefieren evitar las personas y/o los sentimientos, lo que indica que no hay una total liberación.

6) Es llegar a un punto que te sientas agotado por lo que liberaste (cuidado con pensar que como ya te siente liviano o descargado es suficiente), no porque lo sigues cargando y te sigue chupando la energía. Es como cuando vas al gimnasio crees que ya terminaste la rutina y tu entrenador te dice que puedes hacer diez más y cuando lo haces descubriste que puedes llegar más lejos y a donde no pensabas que podrías hacerlo. Debes sentir liberación y no una disminución de energía por resistencia o querer seguir siendo el fuerte o pensar «ya es suficiente». Uno de nuestros grandes temores es sentir nuestros sentimientos y conocer quiénes somos cuando realmente los completamos.

7) Escribir lo que descubriste, lo que sentiste cuando completaste el proceso de liberación y qué acciones concretas vas a tomar en las próximas 48 horas para reafirmar que eres libre y nada te detiene.

8) Al final del día el método es irrelevante, sino la manera en que realmente sabes que te confrontaste, te incomodaste, te desafiaste y liberaste algo que ya no te sirve en tu vida.

Mañana vamos a completar este tema de la liberación con Cómo vivir desde tu libertad y no esperar a ser rehén para reclamarla. Si crees que alguien puede obtener valor de leer este blog, te invito a que lo compartas. Regístrate en www.jorgemelendez.com.mx, es gratis y no compartimos tus datos. Anquiro TV te presenta un nuevo episodio cada jueves por YouTube (suscríbete, nos encuentras como Jorge Meléndez) y Anquiro Podcast cada lunes, anchor.fm/jorgemelendez. ¡Gracias por sacar de tu tiempo para leer este blog!

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Participa de la conversación dejando un comentario

Volver arriba
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
A %d blogueros les gusta esto: