Hay una gran brecha entre el crecimiento, la consciencia y la convivencia. El mezclarlas nos traen problemas. Hora de separarlas.
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El Reto De La Consciencia Con La Convivencia

El reto de la consciencia con la convivencia

No hay nada como recibir una lección de vida empezando la mañana. Eso pasó hoy. Una amiga me escribió de un reto que estaba teniendo en su vida y al compartirme lo que le sucedía, me estaba dando un gran regalo de vida. Me estaba permitiendo ver algo que me ha costado mucho ver, y sobretodo aceptar, en mi proceso de vida. Crecimiento, consciencia y convivencia no son lo mismo y muchas veces los confundimos y no los identificamos apropiadamente.

No puedes crecer en consciencia si no crece tu capacidad de convivencia o aceptación.

Vivimos en tiempos donde los resultados son el rey. Si obtienes los resultados crees que llegaste a la Mecca, a la cima, venciste o superaste los obstáculos. De cierta manera si, se puede decir que llegaste o alcanzaste algo, pero al final del día, lograr algo es una parte de la ecuación. Cómo aprendes a convivir contigo mismo y con los demás es la verdadera prueba de crecimiento. Mira la palabra convivencia de manera amplia. Puede ser convivencia bajo el mismo techo, convivencia laboral o hasta convivencia social (a distancia con interacciones esporádicas).

Es bién fácil confundir logro con crecimiento.

El que ganes más dinero, tengas un mejor puesto, hagas tres o cuatro cursos, leas libros de crecimiento personal o el que vayas a la iglesia o tu centro de congregación espiritual no significa que hayas crecido en consciencia. El resultado dice que te has enfocado en algo. Sentirte mejor es una cosa, cómo ese crecimiento se aplica y se ve en tus relaciones es otra. Especialmente, con los seres que te rodean. Esta lección me ha tomado más de 30 años de trabajo de crecimiento personal y todavía no la domina en muchos aspectos. ¿Cuánta gente logra más, pero no se acerca más a la gente? Logro y acercamiento en ocasiones no van de la mano.

Convivir no es fácil, pero es posible.

Las dinámicas de relación, especialmente de familia, pareja y amigos, están muy teñidas por elementos de la co-dependencia emocional. Ni entremos a mirar la manera en que la religión y otros aspectos también han marcado estas dinámicas. El sentido de culpa, de pena, de no decir cosas por temor a ofender, el no poner límites, el querer complacer para que se sientan bien, el no saber decir que no y no ser totalmente honestos son aspectos que limitan estas relaciones que tan importantes son en nuestra vida. Como queremos tanto a estas personas, somos capaces de aguantar mucho y luego sentirnos resentidos por lo que no hacen, no comprenden o no entienden. Muchas veces callamos, permitimos y no hablamos por miedo, culpa o temor a perder amor.

Forjar tu autonomía es parte de ser persona.

Forjar un sentido de autonomía es parte vital de nuestro propósito de pasar por este planeta. Yo digo que uno de los temores más grandes que tenemos los seres humanos es saber, aceptar y elegir ser libres. Y no digo libertad de estar solo, hacer lo que te da la gana o tener todo lo material. No, me refiero a no sentirte atrapado, apegado o limitado de tomar ninguna decisión por temor. Saber que tus decisiones no pueden estar limitadas por el miedo al qué dirían, al qué pasará o no sé si puedo manejarlo. Ese grado de autonomía.

No confundas información con consciencia.

Vivimos tiempos donde obtenemos tanta información. Demasiada. La información se multiplica por minuto y tenemos tantas fuentes de información que podemos elegir docenas nuevas todos los días. El problema no es la información, sino la manera en que la filtramos (muchas veces no lo hacemos) y, donde realmente radica parte de la oportunidad, es la manera en que la integramos y la hacemos parte de nuestra forma de vivir. Tu puedes estar de acuerdo con muchas cosas, pero si realmente quieres ver qué valor real tiene en tu vida mira a ver cómo te comportas, no sólo contigo, sino con los que te rodean.

Tus reacciones hablan más que tus verdades.

El otro día escribí sobre la importancia de ser un activista personal. La cantidad de información que recibimos es tanta y estos tiempos se caracterizan por el nivel de polarización y reactivada que provocan, que muchas veces nuestras reacciones dicen más que lo que decimos que creemos. Muchas veces decimos que creemos en «tal o cual cosa», pero nuestras reacciones o prejuicios sobre esos temas «son diferentes». Eso quiere decir que hay espacio para crecer, especialmente en la convivencia. Hasta que no empecemos a trabajar realmente con las causas que van a marcar una diferencia en nuestra forma de convivir con nosotros mismos y los que nos rodean (o los que más queremos), vamos a tener un crecimiento carente de lo más importante: la conciencia que pueda sostenerlo y darle el valor que merece. ¿Qué vas a hacer al respecto?

El crecimiento de consciencia se refleja en nuestra capacidad de convivencia.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

Esta entrada tiene 2 comentarios
  1. Con tanta información como dices, muchas personas no filtran y ahi van creando prejuicios religiosos, ideas de tal o cual corriente y segun «transformandose» pero las ves con una soledad enorme, con relaciones conflictivas y lo peor infelices. Creo que debemos tener claro que si nos estamos transformando,…. En que nos estamos convirtiendo?. Gracias me encanto tu post.

    1. Totalmente de acuerdo. Creo que que hay dos preguntas que debemos considerar antes de hacernos la tuya: ¿qué información estoy eligiendo para considerarla como válida o útil? Segunda, ¿a quién le estoy permitiendo acompañarme en el proceso para poder realmente ver si el trabajo que estoy haciendo realmente me conduce al crecer o caer seducido por el EGO? Luego, como bien dices: ¿en qué me estoy convirtiendo? Gracias.

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