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De La Dispersión Al Enfoque En 3 Pasos

De la dispersión al enfoque en 3 pasos

Hace poco mas de siete años, antes de la publicación del famoso libro «El Club de las 5 AM» de Robin Sharma, ya había comenzado el hábito de levantarme temprano, pero sin un orden o propósito. Mi objetivo era empezar a hacer cosas que deseaba hacer «en la tranquilidad de la mañana». En el silencio, sin ruidos y sin el movimiento de la vida y de mi entorno.

El problema era querer levantarme temprano y, otra, ver el efecto que estaba teniendo en mí y en mi día. Si no empezaba a alterar radicalmente mis hábitos, no iba durar mucho tiempo. Me estaba muriendo, ya que no estaba descansando adecuadamente ni mucho menos tenía el enfoque o el propósito claro de la razón por la que lo hacía. Mi rendimiento decayó drásticamente.

Si le unimos a esto la llegada de la pandemia a los casi tres años después, aparecieron otra serie de retos y desafíos a nivel emocional, mental, espiritual y de muchos otros tipos, que me llevaron a seguir evaluando, ajustando y modificando esta serie de hábitos con un sólo objetivo: reducir las distracciones y mi nivel de dispersión.

Hace un par de días tuve la dicha de compartir con mi amigo Roberto Castro de la empresa ReInventemos México una charla llamada «Transformación en tiempos de dispersión: 3 Claves para dejar de distraerte y alcanzar lo que mereces». Si deseas verla en su totalidad, puedes hacerlo aquí: https://www.facebook.com/ReinventemosMexico/videos/420066070557530 .

Si sigues este blog, es probable que hayas leído que en los últimos cincos años he tenido que aprender a manejar desde «síndrome del déficit de atención», ansiedad y diversos efectos de lo que ha sido mi dispersión. Una de las estrategias que había adoptado, sin saberlo y sin darme cuenta, era «compensar» una cosa por otra.

El compensar no es otra cosa que tener una serie de hábitos que me permiten como mantener un nivel de enfoque y productividad. Ejemplos, no olvidar cosas (como dejar las llaves en un mismo lugar, etc.), tener listas para muchas cosas (no depender de mi mente o memoria), a como aprender a trabajar alrededor de mi falta de atención (hacer pausas para no saturarme y poder canalizar mi energía). Hasta llevar una agenda de papel para no depender de la tecnología o abusar el uso de mi celular.

Y de eso es que compartí en la charla. Tres claves que yo mismo uso, practico y sigo afinando para poder sentirme en mi centro, así como poder estar mucho más presente y productivo en las cosas que elijo hacer diariamente. Desde lo mas simple, mundano y cotidiano, hasta lo más complejo y fuera de lo ordinario.

Aquí mis tres claves:

  1. Tener una agenda – no para anotar meramente «el que hacer del día» (lo que podría ser muy útil para los que no se organizan), sino las cosas que te sirven para centrarte y cuidarte (los no negociables). Ejemplo, tu espacio para llevar tu diario de gratitud, meditar, hacer ejercicio, leer, etc. Agendarlo como algo tan importante como una cita con un cliente (y no romperlo).
  2. Reducir la sobre estimulación – esto va desde los alimentos que consumes (cafeína, estimulantes, azucarillos, etc), hasta las cosas que escuchas, veas o miras (tecnología y los sitios que visitas) y la manera en que descansas (cantidad, calidad y hábito de descanso – no tener el celular en tu cuarto en la noche cuando duermes).
  3. Pausas – algo tan simple como respirar de manera consciente. Esto puede ser muy disruptivo si estás en momentos de estrés, romper el automático hasta simplemente reenfocarte. Cada dos horas me levanto y camino por mi cocina y lavo los platos que estén sucios. Practicar la atención plena y tomar caminatas de ser necesario para respirar aire y soltar.

Seas una persona diagnosticada con el Trastorno por déficit de Atención (como yo), sufras de ansiedad o no, si sabes que te cuesta mantener un grado de enfoque o eres disperso, la solución no va a aparecer por arte de magia. Va requerir de ti hacer algo urgente, drástico y que te importe lo suficiente. Lo creas o no, estás pagando muchos precios por ello: desgaste de energía, la calidad de tu productividad, la manera en que te relacionas contigo y con el mundo y, lo más importante, la manera en que utilizas tu activo principal, como lo eres tú.

Mereces lo mejor de ti, para ti y para el mundo.

¿Qué vas a hacer al respecto?

3 claves para enfocarte y dejar de estar disperso.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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