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Cuando Ya No Puedes Evitarlo

Cuando ya no puedes evitarlo

De alguna manera has escuchado de ellas. Algunas son legendarias. Son esa puerta que tarde o temprano todos tenemos que tocar. Ya sea como el transmisor o el receptor. Transmisor porque estamos en la posición de tener que llevarla a cabo por que hemos sido designados con la responsabilidad de liderar a un equipo de trabajo, de vida (una familia) o cuidar un espacio. Receptor porqué en algún momento alguien tuvo que decirnos algo que no veíamos (o no queríamos ver) y aceptar la dura realidad.

Las conversaciones difíciles o incómodas.

Puedo hacer una lista de las mías. Como receptor de las malas noticias.

Cuando me dijeron por primera vez que no sería parte de un equipo deportivo en primaria.

Cuando me dijeron que no tenía las habilidades para ser inicial en un equipo y saldría de la banca.

Cuando una chica me dijo porqué no sería mi novia en la secundaria.

Cuando una profesora me dijo que ser popular y ser amigo no era lo mismo.

Cuando me dijeron que estaba siendo «mediocre» en lo que hacía.

Cuando me dijeron que «no tenía la madera de ser un entrenador».

Podría seguir.

También algunas de las que he tenido que tener como transmisor de lo que no quieren escuchar.

Decirle a una persona que no era la adecuada para un puesto.

Decirle a una persona que no era la persona indicada para lo que aspiraba en ese momento.

Decirle a una persona que nuestra relación había terminado.

Decirle a una persona que le había mentido o engañado.

Decirle a una persona que su expectativa no estaba alineada con su nivel de talento.

También podría seguir.

El hecho es que todos vamos a tener momentos en la vida donde las pláticas incómodas o difíciles van a ser inevitables. El punto es qué podemos hacer para que cuando las enfrentemos, podamos ser lo más honestos, empáticos y eficientes posibles. Es claro que dentro del resultado de la plática, uno de los dos podría resultar lastimado o herido, ya que escuchar y enfrentar una realidad puede ser difícil o dolorosa. Pero ese momento puede convertirse en «uno de aprendizaje» y no meramente en uno «traumático».

Si miramos ese momento, el de la plática en específico, es una habilidad que todos podemos desarrollar. Y no lo digo como una estrategia, ya que lo que requiere decirse y lo que va a sentirse en ese momento puede resultar inevitable. Lo que puede ser opcional, restaurador y muy iluminador, es la manera en que lo enmarcamos, lo hacemos y cómo fluimos en ese momento. Eso es una habilidad.

Si somos honestos, las conversaciones difíciles no son meramente momentos donde tenemos que decir adiós, no eres la persona elegida, ya no puedes hacer eso o cualquier cosa que tiene que ver con incluir, excluir o resaltar los comportamientos de una persona en un momento en específico. Hay otro tipo de conversaciones difíciles, la de abrir la puerta de la autenticidad, de la honestidad, de externar nuestros sentimientos o decir lo que realmente pensamos con nuestros amigos, parejas, familiares o nuestro entorno laboral.

Podemos ir por la vida evitando estas pláticas y perder una gran oportunidad de desarrollar tres grandes aspectos que impactan nuestras relaciones interpersonales. Nuestra capacidad de liderazgo, nuestras las habilidades de comunicación y cómo enfrentamos los conflictos o diferencias en nuestras relaciones. Estas habilidades van a tener un gran impacto a lo largo de tu vida, en muchos aspectos (por no decir todos) de lo que será tu calidad de vida.

A lo largo de mi vida he visto (y vivido) las dos caras de la moneda. Cuando he tenido conversaciones difíciles sin la claridad, la intención y, mucho menos, las habilidades en orden para poder ser empático y manejar la misma de la mejor manera. También he visto el valor de poder manejarlas con la claridad, el propósito y el enfoque en los momentos oportunos para poder crear un espacio que a pesar de ser incómodo, puede ser de madurez y de honestidad. Sin caer en la ofensa, el descuido o estar a la defensiva.

Si quieres ponerle un nombre, llámalos los 6 principios de las conversaciones difíciles:

  1. Propósito de la plática – Reconocer en qué estado se encuentran la relación (identificar áreas de oportunidad y/o crecimiento en ellas).
  2. Crear honestidad – Cerrar espacios, aceptación, reconocer, perdonar (o pedir perdón), ser humilde, escuchar, ser vulnerable, asumir la responsabilidad por la condición de la relación.
  3. Descubrir sueños, revelar información importante o cambio en el estado de la relación – ¿Qué quieren las personas en tu vida hoy que tu desconoces y realmente las mueven, las inspiran y están dispuestas a ser quien nunca han sido para lograrlo? ¿Qué información requiere ser revelada o dicha para que l relación pueda seguir al siguiente nivel? Si habrá un cambio en la relación, ¿cuál será o qué será diferente a partir de esta conversación? Escucharlas generosamente y estar dispuesto a apoyarlas a romper con sus miedos.
  4. Crear un compromiso genuino o un cierre auténtico – Comprometerte con esas personas en ser parte de su círculo de poder (apoyo) y no venderte ante sus excusas, sus pretextos o sus creencias limitantes. Si la relación va a dar un cambio de estado, de giro o cierra, comunicar el impacto, la importancia y la manera en que esta persona o relación sirvió un propósito.
  5. Acción – Hacerles un llamado a la acción poderoso en su vida para que se paren por sus sueños y vean lo que requieren para dar el siguiente paso en su vida. ¿Qué van hacer y para cuándo lo van hacer? Si es el cierre de una relación, dejar la puerta de la comunicación si en el futuro requieren completar algo o dar las gracias por el apoyo y la presencia de esa persona en tu vida.
  6. Apoyo y seguimiento – No importa su respuesta vas a estar por el bienestar de esa persona. En algunos casos crean un sistema de apoyo. En otros, cuando es el cierre de una relación, por lo menos cerrar la comunicación de manera relajada y agradecer.

El objetivo de los seis principios de las conversaciones difíciles es poder ver las etapas de una plática y saber que aunque no tienen un orden, pueden servir de guía o dirección para cuando el momento lo pida. Recuerda, las conversaciones difíciles son inevitables, como las enfrentas y las sostienes es opcional. Aquí una de ellas.

¿Qué vas a hacer al respecto?

Las conversaciones difíciles son inevitables, como las manejas es opcional. Aquí 6 principios.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

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