fbpx
Saltear al contenido principal
+52 (55) 1139-2095 contacto@jorgemelendez.com.mx
¡Basta De Correr Forrest!

¡Basta de correr Forrest!

Durante muchos años en mi vida, una de mis excusas favoritas para no hacer ciertas cosas era: «estoy viajando constantemente y no puedo darle el sentido de continuidad que se requiere para hacerlo». Por un lado era cierto y por el otro no estaba dispuesto a incomodarme lo suficiente para hacer que sucediera. Era una excusa razonable convincente, pero no aportaba mucho a mi calidad de vida.

Un día abrí los ojos y pasaron más de veinte años. Lo que había comenzado como una nueva aventura en mi carrera, ya había pasado a ser una forma de vida y, peligrosamente, algo que le estaba permitiendo quitarle más de lo que me aportaba a mi vida.

Hasta que un buen día llegó la muerte de dos seres queridos (entre ellos mi madre) hace un par de años y una crisis existencial de media vida. Ahí todo comenzó a convertirse en una bola de nieve que culminó en el 2020 en donde todo llegó a un alto. Sin querer queriendo, ese alto provocó algo que llevaba tiempo queriendo, pero en gran medida evitaba: estarme quieto.

No es lo mismo no hacer nada que estarse quieto. No hacer nada puede ser ver interminables horas de Netflix, estar pegado a YouTube o simplemente quemar tiempo. Es una forma de distraerse. Estarse quieto es escuchar lo que sale de ti. No hacer absolutamente nada. Escuchar, observar y conectar contigo. Eso puede ser algo intimidante o aterrador para mucha gente.

En estos pasados veinte años he podido escuchar a innumerables personas hablarme de sus diferentes procesos de crecimiento personal. Todos tenían algo en común: hubo un momento donde hicieron un alto, un STOP (provocado, forzado o elegido) y tener que romper con una parte de sus vidas que reflejaba un pasado y comenzar a construir un presente nuevo y diferente.

Dos décadas no sólo son mucho tiempo, sino una escuela. Como lo son para todos. He vivido lo que todo el mundo, o mucha gente, ha vivido: un divorcio, separaciones, mudanzas, crisis, pérdidas, éxitos, despedirte del país donde viviste toda tu vida y comenzar a abrirte paso en otro. Una colección de experiencias que forman parte de una cornucopia que son parte del camino de nuestra existencia.

Lo que sí ha sido diferente es que mientras mucha gente tiene su tiempo, su espacio, su ritmo y un sentido de continuidad para procesar lo vivido, mi experiencia fue distinta. Por elección. El estar moviéndome constantemente era una forma de ver todo de lejos, no con la cercanía que se merece y se requiere. Ahí el responsable de ello soy yo.

Si algo he podido observar de mi, como de mucha gente y del mundo, es la manera en que la gente se relaciona con la quietud. Todas las estadísticas que hemos leído, de alguna manera, nos ha tocado a todos en estos tiempos. La fiebre del encierro, las crisis mentales, emocionales, espirituales, la pérdida de sueño o disturbios del mismo, las crisis de salud o alimentación, las diferencias sociales, la polarización ideológica y muchos otros factores nos han llevado a ver dónde estamos en este momento. Para mí ha sido muy diferente a lo que estaba acostumbrado.

Recuerdo claramente estar sentado en mi escritorio a mediados de agosto y verme reflejado en la pantalla de mi computadora y decirme: «no me gusta lo que veo en mi. Para nada». Fue algo que salió de mi de tal manera que no podía evitarlo, correr o negarlo. Salió de manera simple, profunda y con una gran fuerza. Fue un sentir que en realidad era el cúmulo de muchos años de estar inquieto.

Eso provocó una serie de cambios. Desde incorporar la meditación en mi vida, ejercicio, nutrición y muchas otras cosas que han resultado en un cambio físico que hacía años que no veía. Pero lo importante, más allá de los cambios, fue lo que comencé a sentir y a escuchar dentro de mi. Tengo mucho por trabajar todavía, pero estoy mucho mejor de lo que estaba.

Muchas cosas me asustaron. Todo lo que estaba oculto detrás del moverme constantemente, de estar viajando, de no estarme quieto y de no darme continuidad A MI. Era como si atendiera todo, y a todos, pero no a mi. No atendía realmente lo que era cuidar-me de manera constante y con sutileza. Es bien fácil y arrogante pensar que si tengo las herramientas es suficiente. No lo es.

Más que conocer las herramientas y usarlas adecuadamente, es tener claro el propósito por la que quieres usarlas. Al igual que muchos, pensaba que las herramientas se usan cuando se necesitan. Eso tiene algo de cierto si sólo piensas en arreglar, remedar o remodelar algo. ¿Qué pasa cuando quieres construir algo que nunca habías construido? Ahí el uso de la herramienta no puede ser algo remediativo, sino algo planeado y premeditado.

El estarse quieto está ocurriendo, quieras o no. El momento, de cierta manera, lo ha provocado, obligado o presentado. Cómo elijas usar este tiempo es opcional. No es fácil. Puede asustar por momentos, pero puede ser el regalo más grande que te des en esta Navidad y en el 2020. Si quieres que tu futuro no sea un reflejo de un pasado reciclado, es el momento ideal para estarte quieto y comenzar a darle continuidad a la persona más importante en este momento: a ti. Te mereces darte ese regalo de vida.

Taller para sanar y soñar: Cierra el 2020 con fuerza, con voluntad, con esperanza. Este cierre de año puedes dar un viaje de música y crecimiento personal y darle un giro a tu vida. Por eso quieres ser parte del taller «Sueños 2021: diseña el mejor año de tu vida». Para más información, hay oferta de 2 personas por el precio de 1. Mira aquí: https://jorgemelendez.com.mx/suenos-2021/

La quietud puede ser un momento para conocer quien eres.

Jorge Meléndez

Jorge Meléndez, es un Coach Certificado de John Maxwell y tiene un Diplomado de Coaching Ontológico de la UNAM.

Con más de 23 años de experiencia, como generador de abundancia y diseñador de propósitos personales y empresariales, ha logrado que, más de 200 mil personas en más de 30 países del mundo, descubran y alcancen su grandeza a través de talleres y mentorías que cambian la manera de pensar para alcanzar metas y sueños.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Participa de la conversación dejando un comentario

Volver arriba
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
Suscríbete para recibir GRATIS mi eBook «¿EMPRENDER después de los 40?»
Recibirás también, cada domingo el Boletín Exclusivo «Domingos de Descubrimiento» y te avisaremos cuando publiquemos contenido nuevo en el blog y en les redes sociales de Jorge Meléndez.
A %d blogueros les gusta esto: